Del 1 al 3 de octubre, se celebrará el vigesimocuarto congreso de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad. El evento reunirá a más de 80 ponentes de prestigio nacional e internacional y contará con 2 salas en las que se debatirá sobre longevidad y estética médica. Entrevistamos a su presidente el Dr. José Serres quien nos adelanta las novedades de esta edición.
¿Nos puede comentar las novedades para esta edición cuando parece que la longevidad está de “moda”?
Más que una moda, estamos viviendo un cambio de paradigma. La longevidad ha pasado de ser un concepto aspiracional a una disciplina científica basada en la evidencia. La gran novedad de este Congreso de la SEMAL no es solo el ‘qué’ —qué suplementos o qué fármacos están en boga—, sino el ‘cómo’: estamos integrando la inteligencia artificial y el análisis de biomarcadores en tiempo real para personalizar el tratamiento según las necesidades del paciente. Ya no hablamos de envejecer menos, sino de ‘añadir calidad de vida a los años’, optimizando la salud metabólica y celular mucho antes de que aparezca la enfermedad.
¿Se ha descartado el término “Antienvejecimiento”?
Al contrario, lo hemos evolucionado. Aunque el término ‘antienvejecimiento’ ha sido a menudo malinterpretado por el marketing, en el entorno médico seguimos usándolo para referirnos a la Medicina Preventiva y Regenerativa. Hemos sustituido el enfoque pasivo de ‘luchar contra el tiempo’ por uno activo: la Medicina de la Longevidad. Es cierto, no obstante, que el termino cada vez se usa más en Medicina Estética y aplicado a tratamientos estéticos y cremas.
Aunque el objetivo de SEMAL, es gestionar el proceso biológico del envejecimiento para mantener la funcionalidad física y cognitiva al máximo nivel posible durante el mayor tiempo posible, desde dentro y fuera de todo el organismo.
¿Nos podría destacar algunos ponentes?
En esta edición podemos destacar a conferenciantes de la talla del Dr. Guido Kroemer, una de las más relevantes figuras mundiales en gerociencia, con su ponencia sobre la evolución de los “hallmarks of aging”. También tendremos a la Dra. Tina Woods, una figura clave en el análisis de la medicina traslacional, de la gerociencia a la geromedicina de precisión. El Dr. Phil Newman, quizás el observador más documentado de la industria mundial de la longevidad saludable, nos informará de dónde estamos y hacia dónde vamos como sector sanitario emergente y, por supuesto, podremos ponernos al día en temas tan vanguardistas y disrruptivos como el uso de la resonancia magnética de cuerpo entero o la biopsia líquida en el diagnóstico o las terapias con células madre, exosomas, péptidos y sueros.
¿Cuál es su opinión sobre la coenzima NAD (Nicotinamida Adenina Dinucleótido)? y ¿se puede decir que existe una suplementación “básica” que para mantener una salud óptima?
La NAD es una coenzima esencial para el metabolismo energético y la reparación del ADN. La ciencia actual es muy prometedora, especialmente en modelos preclínicos, pero debemos ser cautos. Los precursores de NAD (como el NMN o el NR) ayudan a mantener niveles óptimos, pero no son una ‘píldora mágica’. Y los estudios todavía no tienen resultados concluyentes al respecto.
Sobre una suplementación básica: no existe una fórmula única universal. Para una salud óptima, lo ideal es una base que cubra carencias comunes en la dieta moderna, como la vitamina D3, omega-3 de alta calidad, magnesio y, en ocasiones, compuestos polifenólicos, etc. Pero la clave es que no necesita lo mismo un paciente de 30 años que una mujer en perimenopausia. Además, siempre se debe de recomendar la suplementación correspondiente previa historia clínica completa y analítica perso-nalizada.
Otro aspecto a tener en cuenta es la diferencia por sexo, donde la menopausia, por ejemplo, representa un cambio endocrino radical que requiere un enfoque específico en la salud ósea, la sensibilidad a la insulina y la protección cardiovascular. La medicina de longevidad debe ser precisa, no genérica.
La llegada de los GLP-1 parece que han supuesto un antes y un después para la salud y la belleza ¿cuál será su recorrido, evolucionará y tendrá efectos a largo plazo? ¿crearán pacientes crónicos?
Los GLP-1 (como semaglutida o tirzepatida) han marcado un punto de inflexión porque han demostrado que la obesidad es una enfermedad metabólica, no un fallo de voluntad.
Es muy probable que sean pacientes crónicos, para un perfil de paciente con obesidad severa o riesgo cardiovascular, su uso se podrá convertir en una terapia de mantenimiento a largo plazo, de forma similar a como tratamos la hipertensión.
Sobres sus efectos a largo plazo: el mayor reto no es solo la pérdida de peso, sino la preservación de la masa muscular. Estamos viendo que el acompañamiento con entrenamiento de fuerza y una nutrición proteica ajustada es innegociable. En la SEMAL, enfatizamos que el fármaco es una herramienta, no el tratamiento completo. Debemos vigilar la sostenibilidad metabólica y el estilo de vida para que estos fármacos sean aliados de la salud, y no solo un atajo estético.
