La Dra. Isabel Durbán, miembro de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP), comparte reflexiones claves para posicionar a las intervenciones estéticas en el lugar que se merecen, declarando:
“Además de la técnica per se y la anatomía general de cada paciente se debe tener una visión artística y espacial de su contexto individual. La recomendación de un análisis morfológico completo y personalizado, dependiendo de las facciones del paciente, el tamaño de los ojos, el grosor de la piel, la altura (en los casos de cirugías corporales) y de muchos otros parámetros, es imperativo para determinar las acciones de una u otra manera. El paciente tiene que desconfiar de un precio de la cirugía estética preestablecido y desde la ética médica afirmamos que no puede ni debe existir una cifra general para todos los pacientes».
Siguiendo en esta línea, desde la Asociación, comparten la respuesta a la incógnita de: ¿Por qué es tan caro someterse a una operación de cirugía estética? Y es que se ha demostrado, con el paso de los años, que más allá de los equipos multidisciplinares y la suficiente cantidad de personal en el quirófano, los materiales ocupan un papel primordial, así como las nuevas tecnologías, pero sobre todo, los conocimientos y la experticia.
Un cirujano plástico cualificado debe saber renovarse y actualizarse constantemente. La insignia para ser capaz de optimizar los tiempos de quirófano, la implementación de los materiales, reducir al mínimo el margen de error y pertenecer a sociedades científicas que respalden sus destrezas y ética, laboral y personal. Esto implica viajar por el mundo y estar en constante formación, ya que la cirugía avanza a medida que la sociedad evoluciona.
Como comentario final, la Dra. Isabel Moreno, presidenta saliente de la AECEP, enumera algunos aspectos vitales, tanto para especialistas como para pacientes: un previo análisis minucioso de cada paciente en consulta, incluir pros y contras de la intervención, comentarios extensivos del proceso posoperatorio y la importancia de los estrictos protocolos sanitarios, ya que la salud del paciente es siempre lo primero.
