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La dermatología estética a la vanguardia de la investigación

DrMiguel Saìnchez Viera Dermatología estética

Un año más, los dermatólogos con vocación estética y terapéutica tienen una cita clave: la Reunión del GEDET, el Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica de la AEDV. Un espacio donde ciencia, tecnología y humanidad se entrelazan para compartir los avances más innovadores en un campo en constante transformación. Hablamos con el Dr. Miguel Sánchez Viera, coordinador de esta edición, que se celebrará en Madrid los días 25, 26 y 27 de septiembre en Madrid.

¿Qué enfoque se ha querido dar este año a la Reunión del GEDET?

Este año hemos querido reforzar el espíritu práctico que tanto valoran los asistentes, pero sin renunciar al rigor científico que siempre nos caracteriza. El objetivo es que cada dermatólogo se lleve herramientas reales, aplicables en su consulta, y una visión clara de hacia dónde se dirige nuestra disciplina.

Hemos estructurado el programa para que combine mesas redondas dinámicas, talleres en grupos reducidos y ponencias con casos clínicos reales. Queremos tocar todos los ángulos: desde lo puramente tecnológico, como puede ser el manejo de las nuevas plataformas láser, la experiencia de los nuevos implantes híbridos, hasta aspectos más integrales, como acompañar al paciente en el proceso de rejuvenecimiento. En definitiva, una reunión conectada con la realidad diaria del dermatólogo estético.

¿Cuántos asistentes esperan recibir?

Estamos muy ilusionados porque prevemos superar los 1.000 asistentes, lo que reafirma que la dermatología estética tiene un papel central dentro de la especialidad.

Cada año se suman nuevos profesionales, tanto dermatólogos jóvenes como especialistas consolidados, y eso genera una energía muy bonita. Se crea una comunidad de aprendizaje continuo. Además, contamos con una participación creciente de residentes y adjuntos en sus primeros años, lo cual nos parece fundamental para garantizar el relevo generacional con una formación sólida.

¿Qué novedades se pueden destacar en el programa científico?

Una de las grandes apuestas son los talleres prácticos con grupos reducidos, porque creemos que el “ver y hacer” es insustituible. Además, hay una mesa dedicada a ética en estética médica, donde abordaremos cuestiones que a veces se esquivan, pero son más necesarias que nunca: los límites, la presión social, el papel del dermatólogo como guardián de la salud y no solo como proveedor de resultados visibles. Y por supuesto, no faltan los temas clásicos, actualizados: neuromoduladores, infiltraciones, bioestimulación, dispositivos como ultrasonidos focalizados, radiofrecuencia o láser, siempre desde una mirada crítica y basada en la evidencia.

¿Hay algún tema estrella o tendencia que esté marcando esta edición?

Hay un hilo conductor muy claro: la combinación de técnicas como vía para conseguir resultados más naturales, duraderos y personalizados. Ya no hablamos de procedimientos aislados, sino de sinergias: cómo combinar tecnologías como la luz pulsada o el láser fraccionado con inductores de colágeno o neuromoduladores.

También hay mucho interés por la medicina regenerativa, especialmente en polinucleótidos, exosomas, PRP y estimuladores de colágeno. Y otra tendencia potente es la digitalización: el uso de Inteligencia Artificial en diagnóstico cutáneo, el análisis por imagen y los nuevos softwares que permiten una planificación precisa de los tratamientos.

¿Cómo ve el papel de la dermatología española en el panorama estético internacional?

Nuestro nivel es francamente excelente. No solo tenemos especialistas con una formación sólida, sino que muchos están en la vanguardia investigadora o participan como ponentes en congresos de referencia mundial.

España está cada vez más reconocida como un país donde se hace dermatología estética seria, basada en ciencia. Esa es nuestra gran ventaja: partimos del conocimiento profundo de la piel y del compromiso con la salud. Y eso nos diferencia en un mundo donde lo estético a veces corre el riesgo de banalizarse. Por eso, grupos de trabajo como el GEDET son tan necesarios: refuerzan el papel del dermatólogo como referente científico y ético a la hora de abordar la salud y estética de la piel y en la lucha contra el intrusismo de profesiones no médicas.

¿Qué valor tiene para los asistentes acudir a esta Reunión frente a otros eventos similares?

El valor diferencial del GEDET es la confianza. No hay marketing ni discursos vacíos. Sabemos que el tiempo del asistente es valioso, y queremos que cada minuto cuente. Además, es un punto de encuentro humano. Nos reencontramos, compartimos experiencias reales, casos complejos, dudas, charlas, etc. Y muchas veces las respuestas no están en la teoría, sino en esa conversación que surge al salir de una mesa o durante un café. Es una reunión viva, donde se crea comunidad y se respira pasión por lo que hacemos.

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