En los últimos años, los especialistas han detectado un incremento significativo de pacientes transgénero en sus consultas, un hecho que no solo refleja una mayor visibilidad social, sino también una mejora en el acceso a la atención sanitaria. Este ha sido uno de los temas tratados en el pasado Congreso de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) 2026 celebrado en Maspalomas (Las Palmas).
Tal y como explicaron el Dr. Juan Jiménez Cauhé, director médico de la Clínica CDERMA y dermatólogo especializado en Tricología del Grupo Pedro Jaén de Madrid; y el Dr. Daniel Ramos Rodríguez, dermatólogo en el Hospital Universitario de Canarias y de la Unidad de Acompañamiento a personas Transgénero (UAT) de Santa Cruz de Tenerife; este aumento está directamente relacionado con la incorporación de la Dermatología a unidades específicas de acompañamiento: “En nuestro medio han aumentado el número de consultas porque desde hace cuatro años el Servicio de Dermatología forma parte de la Unidad de Acompañamiento a Personas Transgénero, lo que ha permitido que las personas trans puedan consultar de forma más estructurada los problemas cutáneos asociados a los tratamientos hormonales y a los procesos de afirmación de género”, afirmaron los doctores.
Pero, lejos de limitarse a la piel, el papel del dermatólogo se extiende a múltiples fases de este proceso. Desde el tratamiento de efectos secundarios como el acné o la alopecia —especialmente frecuentes en hombres trans sometidos a terapias con testosterona— hasta el abordaje de complicaciones derivadas de cirugías o la realización de procedimientos estéticos de feminización o masculinización, la Dermatología se consolida como una especialidad clave en el acompañamiento integral. Además, la Dermatología también incluye el diagnóstico, manejo y prevención de las enfermedades de transmisión sexual, por lo que es importante conocer tanto la identidad de género y su anatomía como la orientación sexual para poder hacer recomendaciones acordes.
Sin embargo, uno de los cambios más relevantes no es técnico, sino humano. Los expertos coinciden en que ofrecer una atención de calidad implica necesariamente adaptar la consulta a la diversidad. “Como dermatólogos debemos generar un espacio respetuoso, conocer las identidades de género, pronombres y anatomías diversas con el fin de proporcionar una atención integral de calidad”, han indicado los doctores Juan Jiménez Cauhé y Daniel Ramos Rodríguez. En este sentido, abogaron por normalizar preguntas sobre identidad y pronombres, y por desterrar la idea de que estos aspectos forman parte de la intimidad inaccesible en la consulta médica.
