Los polinucleótidos forman parte de los nuevos aliados de la medicina estética regenerativa, y prometen dar mucho que hablar gracias al avance de la ciencia. La Dra. Carmen Martín, médico estético, explica qué son los polinucleótidos y por qué son tan efectivos para el rejuvenecimiento de la piel a corto y, sobre todo, a largo plazo.
Los polinucleótidos son biomoléculas naturales formadas por cadenas de nucleótidos, los bloques constructores del ADN. Estas sustancias, derivadas de fuentes biológicas seguras y sometidas a rigurosos procesos de purificación, se han convertido en una herramienta clave en medicina estética gracias a su capacidad para regenerar tejidos y mejorar la calidad de la piel desde las capas más profundas. En otras palabras, son como mensajeros celulares, que inciden en la regeneración de los tejidos. Al ser inyectados en la piel, activan los fibroblastos, células encargadas de producir colágeno y elastina, las proteínas responsables de la elasticidad y firmeza cutánea.
Tratamiento
Consiste en la infiltración de este compuesto en áreas específicas de la piel mediante técnicas de microinyección. Este procedimiento, que es mínimamente invasivo y bien tolerado, Además de estimular los procesos naturales de regeneración celular y promover la síntesis de colágeno y elastina, los polinucleótidos actúan como potentes agentes hidratantes, ayudando a retener agua en los tejidos y proporcionando un efecto de relleno natural.
Es un procedimiento ambulatorio que se realiza en consulta. Tras una valoración personalizada, se inyectan los polinucleótidos en una sesión que suele durar entre 30 y 60 minutos y los resultados son visibles a partir de las primeras semanas, mejorando progresivamente con el tiempo.
Este tratamiento se destaca por su enfoque bioregenerador, lo que significa que no solo mejora la apariencia inmediata de la piel, sino que también trabaja a largo plazo para fortalecer su estructura y funcionalidad, explica la Dra. Martín. Es ideal para pacientes que buscan soluciones efectivas para combatir los signos del envejecimiento, como la pérdida de firmeza y la deshidratación, o para aquellos que desean potenciar la salud de su piel después de haber estado expuestos a factores externos dañinos como el sol o la contaminación.
Beneficios
En general, este tratamiento logra devolver progresivamente a la piel su firmeza, luminosidad y juventud. Y es que el protocolo con polinucleótidos al favorecer la regeneración cutánea, mejora elasticidad.
También gracias a su capacidad para atraer y retener agua en la dermis, logra una hidratación profunda, lo que aporta un aspecto radiante y saludable. Además, posee un efecto antioxidante, protegiendo la piel contra el daño de los radicales libres y, por tanto, retrasando el envejecimiento prematuro.
Los resultados son progresivos y naturales, sin alterar las expresiones faciales.
El tratamiento es mínimamente invasivo y no requiere un período de recuperación prolongado.
Por último, subraya que el tratamiento con polinucleótidos no solo se limita a la mejora estética, sino que también representa un avance significativo en el cuidado integral de la piel. Este enfoque permite tratar diversos problemas dermatológicos y prevenir futuros daños, consolidándose como una opción ideal para quienes buscan resultados visibles, naturales y duraderos, concluye.
