La Dra. Ana Beltrán, médico estético, explica que el tratamiento a base de polinucleótidos es una buena y factible opción durante los meses de verano que puede dar un plus a la piel en cuanto a hidratación e iluminación.
Al igual que ocurre con cualquier tratamiento infiltrado, mediante aguja o cánula, los polinucleótidos, son perfectamente compatibles en la época estival, e insiste la doctora, siempre que el paciente entienda que tiene que extremar la precaución solar durante 72 horas, más aún si saliera algún hematoma.
Hay que recordar que los polinucleótidos es uno de los tratamientos estrella de la medicina regenerativa, componentes de ADN altamente purificados que estimulan la reparación celular, la regeneración de los tejidos y promueven la síntesis de colágeno y elastina. Son antiinflamatorios, antioxidantes, poseen efecto hidratante y restablecen el equilibrio de los melanocitos, por lo que unifican el tono.
Protocolo
Si los aplicamos en verano, dice la Dra. Beltrán, divulgadora del laboratorio Croma, el protocolo de cuidado posterior al procedimiento debe ser más minucioso con la fotoprotección (como cualquiera de infiltración facial o corporal) y no debe darnos nada el sol. A partir de las 72 horas, la exposición ha de ser paulatina, siempre con protección adecuada y con rigor, reaplicando cada dos horas en la zona tratada y utilizando un SPF 50.
Además, hay que tener en cuenta que, el verano puede implicar cierta deshidratación de la piel, por lo que la aplicación de polinucleótidos o las hidrataciones con ácido hialurónico, pueden mejorarla, tanto si ya ha aparecido como a modo preventivo, termina la doctora.
