“Queremos ofrecer un congreso que vaya más allá de la exposición teórica de tecnologías, para centrarse en aquello que define la excelencia médica: la indicación correcta, la selección adecuada del paciente, la toma de decisiones clínicas, la parametrización precisa, la prevención de efectos adversos y el manejo responsable de las posibles complicaciones”, afirma la Dra. Virginia Benítez, presidenta de la Sociedad Española de Láser Médico Quirúrgico (SELMQ), al ser preguntada por el objetivo de su próximo Congreso que se celebrará del 11 al 13 de junio de 2026 en la ciudad de Málaga.
“El láser médico y los equipos basados en energía han alcanzado un nivel de desarrollo extraordinario y forman ya parte esencial de la dermatología, la cirugía plástica, la medicina estética y otras especialidades médico-quirúrgicas. Sin embargo, por ese avance tecnológico, hoy es más necesario que nunca reforzar el criterio médico”, afirma la Dra. Benítez.
¿Qué ofrecerán las sesiones de la Clínica Láser en Directo?
Dr. Fernando Urdiales, vicepresidente primero: Tiene la intención de llevar la formación a un nivel más práctico, dinámico y clínico. Serán sesiones en las que los asistentes podrán observar tratamientos reales o demostraciones clínicas guiadas, con especial atención a la indicación, la técnica, la selección de parámetros, la seguridad y la prevención de complicaciones. Serán sesiones con criterio médico. Moderadas por profesionales con larga trayectoria en láser médico quirúrgico, y que permitirán comentar cada paso del procedimiento: por qué se elige una determinada tecnología, qué longitud de onda se considera más adecuada, qué parámetros se ajustan según el fototipo o la indicación, qué precauciones deben tomarse y cómo se evalúa la respuesta tisular. En láser, muchas veces el resultado no depende solo del equipo, sino de la experiencia del médico que interpreta la piel, la lesión, el objetivo terapéutico y la respuesta inmediata del tejido.
¿Se puede decir que el láser trata ya todas las afecciones de la piel?
Dr. Diego del Ojo, vocalía de Formación y Cursos: En los últimos años, ha pasado a ser un instrumento fundamental en cualquier consulta de dermatología para el tratamiento de enfermedades tanto benignas como malignas. En muchos pacientes con patologías tan frecuentes como el acné, rosácea, tumores cutáneos, patología vascular y en la patología pigmentaria, no podremos conseguir resultados óptimos si no usamos equipos de láser o de luz intensa pulsada (IPL).
Además, muchos pacientes consultan para mejorar una cicatriz después de una cirugía debida a un proceso oncológico y por muy bien que la cirugía haya sido realizada, el paciente no solo quiere que se le opere bien, sino que le quede la menor cicatriz posible y esto se consigue mediante la tecnología láser.
¿Qué elemento no se debe faltar para la optimización y rentabilidad de la clínica?
Dr. Rafael Serena, tesorero: El diagnóstico clínico, y para conseguirlo es necesario realizar una historia clínica correcta que, junto al trato humano, es la base fundamental para el éxito de cualquier centro médico.
La tecnología es un medio, no un fin. La rentabilidad de una clínica no depende de acumular dispositivos, sino de saber qué problema resuelvo, para quién y con qué evidencia. Cuando la decisión de inversión se basa en la fisiología, en la demanda real de la población atendida y en la capacidad del equipo para integrar esa tecnología en protocolos eficaces, la rentabilidad llega de forma natural.
Para alguien que comienza ¿por dónde debe ir su elección?
Dr. Pablo Naranjo, vocalía de Investigación y Evidencia Científica: Debería de centrarse en dos aspectos fundamentales: tener claro el perfil del tipo de paciente al que desea atender y buscar dentro de la amplia gama de tratamientos que le solicitan, cuál es la tecnología mejor coste-efectividad. En el caso de tratamientos faciales, las plataformas de luz pulsada intensa (IPL), que contienen manípulos con tecnología láser, serían la mejor opción, puesto que permiten tratar tanto pigmentaciones (exceso de melanina), como alteraciones vasculares (exceso de hemoglobina), así como alteraciones texturales, poros dilatados, cicatrices y flacidez cutánea. Para corporales, la mejor opción sería la radiofrecuencia, ya que permite tratar tanto la flacidez, como la celulitis, las estrías y los acúmulos localizados de grasa.
La mayoría de láseres actúan generando efectos destructivos, la fotobiomodulación es activatorio ¿cómo se usa y para qué?
Dr. Mariano Vélez, vocalía de Publicaciones Científicas y Boletín SELMQ: Tiene un efecto foto bioquímico que podemos obtener con diferentes láseres, principalmente los de diodo entre 600 a 900 nm, también se pueden utilizar los Leds. Su efecto es no térmico y se consigue aplicando intensidades de potencia bajas, puede provocar estimulación o inhibición, lo que será antinflamatorio, antiálgico y trófico.
Las aplicaciones ocupan diversas especialidades médicas y las áreas con más aplicaciones son úlceras y procesos con alteración de la cicatrización; herpes labial, genital, zóster y neuralgia postherpética; aftas, acné, alopecia, potenciador de mesoterapia, quemaduras, coadyuvante en tratamientos de queloides y cicatrices hipertróficas, post cirugía, post injertos, en tratamientos de rejuvenecimiento, celulitis y adiposidades, entre otras.
¿Cómo el láser ayuda en el retensado corporal por el llamado “efecto Ozempic”?
Dr. Víctor Hernández Machado, secretario general: Las pérdidas de peso, sobre todo las que se producen en tiempos cortos, conducen a una pérdida de grasa generalizada y en especial a la grasa subcutánea, que es uno de los pilares que sostienen la piel y previene su laxitud. El efecto térmico que genera el láser aplicado de forma percutánea en la dermis profunda va a suponer una estimulación del colágeno y la elastina y, consecuentemente, un efecto de tensado. Existen otras tecnologías como la radiofrecuencia bipolar o multipolar, así como los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) que, de manera transcutánea, va a prevenir y tratar los efectos que suponen las pérdidas de peso importantes.
Los dispositivos de electroestimulación muscular también van a generar efectos positivos al estar los músculos íntimamente conectados con las capas profundas de la piel. Todos estos tratamientos basados en el láser y en otras energías se pueden aplicar tanto a nivel facial como corporal.
¿La IA ya está asentada a través de las técnicas diagnósticas o le queda recorrido?
Dr. Daniel Brualla, vicepresidente segundo: La IA en dermatología ya está asentada en el ámbito de diagnóstico, pero sería un error pensar que ha alcanzado su techo. Estamos en una fase intermedia: validación clínica consolidada en tareas específicas, pero con un recorrido enorme en integración, personalización y toma de decisiones complejas.
Sin embargo, el verdadero salto no está en el “diagnóstico puntual”, sino en el cambio de paradigma hacia medicina basada en datos longitudinales. La IA actual no solo clasifica; empieza a predecir evolución clínica, optimizar decisiones terapéuticas y detectar patrones invisibles al ojo humano (farmacogenómica visual).
En el campo del láser y dispositivos médicos basados en energía, el impacto es aún más disruptivo. Los sistemas más avanzados integran sensores de retroalimentación óptica y espectral que permiten un ajuste dinámico de parámetros en tiempo real, identificación del cromóforo diana (melanina, hemoglobina, agua) y prevención automática de daño térmico en tejido sano.
El verdadero futuro no es sustituir al profesional, sino potenciarlo mediante una infraestructura inteligente que combina diagnóstico, predicción y tratamiento personalizado en tiempo real. En ese escenario nos encontramos que, el médico deja de ser un mero identificador de patrones para convertirse en un gestor de incertidumbre clínica apoyado por sistemas de alta precisión.
