La epigenética estudia de los mecanismos que regulan la expresión de los genes sin una modificación en la secuencia del ADN que los compone, pero ¿qué relación tiene esto con la piel?
Aunque la genética que heredamos no cambia, explica la farmacéutica Carolina Guerrero, su expresión sí puede ser modulada por factores externos como el estrés, la radiación UV, la polución o los hábitos diarios. La epigenética funciona como un sistema de “interruptores” que activan o desactivan determinados genes en función de las condiciones ambientales.
Aplicada a la cosmética, la epigenética permite desarrollar activos capaces de estimular los procesos naturales de la piel que se deterioran con el paso del tiempo, como la producción de colágeno o la reparación celular. Esto se traduce en fórmulas que no solo protegen, sino que también regeneran y rejuvenecen la piel desde su origen, indica la especialista.
Contra la pigmentación cutánea
Entre los principios activos utilizados contra la pigmentación cutánea se encuentra el ácido tranexámico que trata y previene las manchas, además es un potente despigmentante que actúa directamente sobre los mecanismos que desencadenan la producción excesiva de melanina, afirma la farmacéutica responsable de proyectos de I+D+I de HD Cosmetic Efficiency.
Es un derivado sintético del aminoácido lisina, con una potente acción inhibidora de la tirosinasa, la enzima responsable de la síntesis de melanina. Además, disminuye el tamaño de los melanocitos —las células que producen el pigmento—, ayudando a frenar la aparición de nuevas manchas y a difuminar las existentes.
