«La longevidad no consiste únicamente en añadir años a la vida. Consiste en añadir vida a los años. El objetivo es que una persona llegue a los 70, 80 o 90 años manteniendo el mayor grado posible de salud, energía y autonomía«, explica el Dr. Nicolás A. Gemelli, responsable de la unidad de medicina de precisión de Clínica Tufet.
Cuando la edad deja de medirse únicamente en años
En medicina de la longevidad ya no basta con saber cuántos años tiene una persona. El objetivo es conocer cómo están envejeciendo sus distintos sistemas y detectar cuáles presentan un mayor desgaste biológico para intervenir de forma precoz.
La medicina de la longevidad analiza la edad biológica de distintos sistemas del organismo —como el cardiovascular, el metabólico, el muscular, el cutáneo o el celular—, ya que no todos envejecen al mismo ritmo ni presentan el mismo riesgo de desarrollar enfermedades. Esta visión permite obtener una imagen mucho más precisa del estado de salud de cada paciente y actuar de forma personalizada.
Uno de los principios sobre los que se construye EVERA Longevity Institute (nombre de la unidad) es que la edad cronológica explica solo una parte del proceso de envejecimiento. Dos personas nacidas el mismo año pueden presentar diferencias muy importantes en su estado de salud y en el funcionamiento de sus órganos. Mientras una mantiene una buena capacidad cardiovascular, masa muscular y equilibrio metabólico, otra puede presentar alteraciones que incrementan significativamente su riesgo de enfermedad.
Por ello, el programa comienza con una evaluación 360 que combina historia clínica, antecedentes familiares y hábitos de vida con pruebas diagnósticas avanzadas capaces de ofrecer una visión integral y precisa del estado de salud del paciente.
Entre estas pruebas y evaluaciones destacan las analíticas de biomarcadores, los estudios genéticos, la farmacogenética, la nutrigenética, la medición de la edad biológica mediante longitud telomérica, el análisis del riesgo cardiovascular, la valoración hormonal, la composición corporal, la antropometría, el análisis facial mediante fotografía clínica y ecografía cutánea, además de cuestionarios específicos para evaluar el estado físico y emocional del paciente.
Toda esa información se integra en un mapa personalizado de la salud del paciente, que se convierte en el punto de partida para definir y diseñar su estrategia de longevidad adaptada a sus necesidades y objetivos. Este análisis permite estimar la edad biológica de distintos sistemas del organismo y comprender cuáles están envejeciendo de forma más acelerada.
Una estrategia diseñada para cada paciente
Tras completar el diagnóstico, el equipo multidisciplinar de EVERA Longevity Institute interpreta conjuntamente toda la información clínica y desarrolla un programa personalizado.
El plan puede incluir nutrición de precisión, ejercicio físico, optimización metabólica, salud hormonal, medicina funcional, bienestar emocional, estrategias de descanso o medicina regenerativa, siempre adaptado a las necesidades y objetivos de cada paciente. Lejos de aplicar protocolos estándar, EVERA apuesta por una medicina personalizada, donde las decisiones se toman a partir de datos objetivos y de la evolución clínica de cada persona.
Los programas se estructuran en distintas fases, desde un diagnóstico integral inicial hasta módulos específicos adaptados a la evolución y las necesidades de cada paciente, siempre con un seguimiento continuado.
El envejecimiento comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas
La investigación científica ha demostrado que muchos de los mecanismos que aceleran el envejecimiento pueden empezar décadas antes del diagnóstico de una enfermedad.
La inflamación crónica de bajo grado, la resistencia a la insulina, el deterioro de la función mitocondrial, la pérdida progresiva de masa muscular, las alteraciones de la microbiota intestinal o el acortamiento de los telómeros son algunos de los procesos biológicos que hoy se relacionan con un envejecimiento menos saludable. Detectarlos precozmente permite intervenir mediante cambios en el estilo de vida, programas personalizados y seguimiento clínico, con el objetivo de mejorar la salud presente y reducir riesgos futuros.
Tecnología y conocimiento al servicio de la prevención
La nueva unidad incorpora herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial capaces de integrar grandes volúmenes de información clínica para ofrecer una
evaluación más completa, facilitar la interpretación de resultados y apoyar la toma de decisiones médicas personalizadas.
Estas tecnologías también se aplican en determinados equipos diagnósticos, como la ecografía cutánea, donde ayudan a identificar patrones asociados al envejecimiento de la piel. Siempre bajo supervisión médica y como complemento al criterio clínico.
Un enfoque multidisciplinar para un reto complejo
La salud es el resultado de la interacción entre múltiples sistemas. Por ello, EVERA reúne especialistas en medicina de la longevidad, genética, nutrición, neurología, neuropsicología, ginecología, psicología y entrenamiento físico, que trabajan de manera coordinada para ofrecer una estrategia única para cada paciente.
«La medicina del futuro será cada vez menos fragmentada. Comprender cómo interactúan metabolismo, nutrición, sueño, hormonas, ejercicio o salud emocional permite tomar decisiones mucho más eficaces para preservar la salud«, concluye el Dr. Nicolás A. Gemelli.
