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Arañas vasculares y varices, más que un problema estético

varices

En los últimos años, diferentes estudios han reforzado la asociación entre la presencia de varices y la enfermedad cardiovascular. En un estudio con más de 12.000 pacientes, se demostró que los pacientes con varices, presentan un incremento del 68% del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en los 10 años siguientes. Otro estudio también evidenció que el hecho de presentar varices está asociado con un aumento del riesgo por 2 de desarrollar insuficiencia cardíaca.

Ante la inexorable relación entre la enfermedad venosa crónica y el riesgo del corazón el Dr. Albert González-Sagredo, médico de la Unidad de Flebología de Clínica Tufet, explica qué factores pueden favorecer la aparición de varices y pone en relevancia la importancia de tratar la causa de una patología que sufre el 30% de la población española, según datos de la Sociedad Española de Cirugía Vascular.

Mucho más que un problema estético

Las varices, venas dilatadas que afectan la circulación de la sangre desde las extremidades inferiores hacia el corazón, son una condición común que afecta a un amplio sector de la población, especialmente a mujeres. Sin embargo, aunque a priori se pudiese pensar, las varices no sólo son un problema estético, sino también suelen ser un importante factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares; hasta duplicar el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.

Su presencia puede aparecer desde la adolescencia y en cualquier fenotipo de paciente. Respecto a su sintomatología, en el estudio Veint Consult Programma, llevado a cabo en 20.000 pacientes en España se evidenció que el síntoma más frecuente de la enfermedad es la pesadez, estando presente en el 55% de los casos, seguido de, dolor (46%), hinchazón (36%) y hormigueo (30%).

Las arañas vasculares, que suelen ser consideradas un problema estético, son en realidad el primer estadio de la enfermedad venosa crónica, mientras que las varices se catalogan en un segundo estadio.. Las varices se caracterizan por tener un tamaño mayor a 4 mm y pueden palparse, a diferencia de las arañas vasculares que son vasos más pequeños y superficiales. La detección temprana es fundamental, especialmente ante síntomas como dolor, picor, hinchazón o sensación de pesadez, que deben motivar la consulta médica. El diagnóstico se realiza mediante historia clínica, exploración física y un eco-Doppler venoso, una prueba no invasiva que permite evaluar el flujo sanguíneo y la presencia de trombos o reflujo venoso.

“El tratamiento adecuado y personalizado de las varices no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también previene complicaciones graves como trombosis, sangrados o úlceras”, señala el Dr. González-Sagredo, miembro de la Sociedad Española de Cirugía Vascular, de la Sociedad Catalana de Cirugía Vascular, y del Capítulo de Flebología de la Sociedad Española.

Primero, diagnóstico y causa

Las opciones terapéuticas varían según el tipo y origen de las varices. Para las arañas vasculares se recomienda la escleroterapia con polidocanol, mientras que en casos de mal funcionamiento valvular se emplean técnicas de ablación térmica como el láser o la radiofrecuencia. En otros casos, la escleroterapia ecoguiada con espuma o la microcirugía pueden ser necesarias para eliminar las venas afectadas.

Los factores de riesgo incluyen la genética, la permanencia prolongada de pie, el sobrepeso y cambios hormonales como el embarazo o la menopausia. Además, personas con hipertensión o enfermedades cardiovasculares tienen mayor propensión a desarrollar varices. Por ello, es fundamental la consulta médica ante cualquier síntoma para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos que eviten complicaciones y mejoren la calidad de vida.

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