Según datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y estimaciones de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), más de un millón de mujeres se han sometido a cirugía de mama con implantes en España en los últimos veinte años, con entre 50.000 y 70.000 nuevas intervenciones anuales. Una parte significativa de estas mujeres lleva implantes con una antigüedad superior a cinco años sin haber realizado ningún control de imagen desde la intervención.
En este contexto, Institución Gournay, a través de su Comité Científico Técnico, ha desarrollado y lanza a nivel nacional el Programa de Control y Seguimiento de Prótesis Mamarias, un modelo asistencial protocolizado, basado en evidencia científica contrastada y orientado a estandarizar y promover el seguimiento, fomentar la detección precoz y acompañar a las pacientes a largo plazo. El programa es de acceso abierto: cualquier mujer portadora de implantes, independientemente de dónde haya sido intervenida, puede acogerse a él. «Este programa responde a una necesidad real que llevamos años detectando en consulta. Las complicaciones de los implantes mamarios, cuando se identifican a tiempo, tienen solución. El problema es que muchas mujeres llegan cuando el proceso ya ha evolucionado, y entonces las opciones se complican. Controlar no es alarmar: es exactamente lo contrario.”, explica la Dra. Isabel de Benito, cirujana plástica.
Recambio por indicación clínica
El programa no tiene como objetivo el recambio sistemático de implantes: la intervención quirúrgica se plantea únicamente cuando existe una indicación clínica precisa, como rotura confirmada, contractura avanzada u otras complicaciones objetivadas. No se trata de cambiar implantes de forma rutinaria o innecesaria, sino de controlarlos con el mismo rigor con el que se hace cualquier otro seguimiento médico.
«Muchas mujeres creen que, si no tienen síntomas, sus implantes están bien. Ese es precisamente el error que este programa quiere corregir. Las alteraciones más relevantes en una prótesis mamaria son silenciosas: no duelen, no se palpan, y solo son detectables mediante imagen. Por eso el seguimiento no es opcional ni debe esperar a que algo falle. Es una responsabilidad médica y, en buena medida, también una responsabilidad de la paciente hacia su propia salud”, señala el Dr. Marc Miralles, cirujano plástico.
