La cirugía estética regenerativa cada día está más demandada y uno de su máximo exponente es la transferencia de grasa autóloga, un procedimiento que no solo aporta volumen, sino que mejora la calidad de la piel y los tejidos gracias a su riqueza celular. Y con un punto fuerte que es que se obtiene del propio paciente.
La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y estética dice que, a diferencia de los productos de relleno sintéticos, la grasa se obtiene del propio cuerpo del paciente (habitualmente del abdomen o muslos), se procesa y se infiltra en zonas faciales que han perdido volumen con el tiempo. Además de un resultado natural, la gran ventaja es que contiene células madre mesenquimales y factores de crecimiento, con un potencial regenerativo que ningún otro relleno ofrece.
Y es que, a diferencia de los productos de relleno sintéticos como el ácido hialurónico o la hidroxiapatita cálcica, la grasa presenta varias ventajas que la doctora Jiménez detalla:
- No genera reacciones de alergia ni de hipersensibilización grado IV, que son las causantes de nódulos faciales.
- La grasa autóloga se integra en el cuerpo de forma natural y da resultados más duraderos frente a los rellenos sintéticos que su integración puede dar resultados poco naturales.
Si hablamos del procedimiento, la grasa se extrae mediante una pequeña liposucción, se purifica cuidadosamente para eliminar impurezas y lograr una concentración óptima de células. Finalmente, se inyecta en las áreas deseadas del rostro utilizando micro cánulas, lo que permite máxima precisión y seguridad.
Además de un resultado natural, la gran ventaja es que contiene células madre mesenquimales y factores de crecimiento, con un potencial regenerativo que ningún otro relleno ofrece.
