Se acaba de presentar la campaña #LaRosáceaEsMuyReal para para generar conciencia y fomentar la empatía y el apoyo hacia los afectados por la rosácea, una de las enfermedades dermatológicas que más merma la calidad de vida de quienes la padecen. A la par de ello, se presentaron los resultados de un estudio sobre el impacto emocional de esta patología que constatan los problemas que deben de afrontar los pacientes en su día a día.
Para la Dra. Paloma Borregón, dermatóloga, la rosácea va más allá de los síntomas visibles en la piel, ya que puede afectar mucho emocionalmente, pudiendo causar vergüenza y ansiedad y perjudicando a la calidad de vida de los pacientes. Es necesario conciencia que es necesario acudir al dermatólogo para disponer de un diagnóstico temprano y poder tratar la patología desde sus inicios, porque con un tratamiento adecuado y constante se pueden mejorar mucho los síntomas de la piel del rostro que tanto afectan a los pacientes.
La experta explicó que la enfermedad se inicia de los 30 a los 50 años, 1 de cada 3 pacientes son mujeres y los primeros síntomas es la cuperosis o granitos que van avanzando por toda la cara, si se tarda en comenzar el tratamiento la enfermedad se agrava y el médico lo debe individualizar porque cada piel es distinta.
Además, la experta afirmó que, esta es una enfermedad crónica que se puede controlar siendo constante con los tratamientos adecuados. La dermocosmetica adaptada es muy eficaz, combinada con luz pulsada y retinoides orales junto con otros procedimientos adaptados, según el momento y la fase de la enfermedad, porque del paciente que tiene que aprender a convivir con sus rutinas.
Impacto emocional
También se presentaron los resultados de un estudio impulsado por el laboratorio LETI Pharma, sobre los síntomas emocionales que causa la rosácea. Del mismo, se desprende que el 89% de las personas afectadas por rosácea consideran que la patología afecta negativamente a su calidad de vida; el 78% se sienten avergonzados en algún momento; el 89% se sienten observados; y el 84% reconocen estar preocupados. No en vano, una de cada tres personas afectadas por piel sensible con rojeces consideran que pueden llegar a necesitar ayuda de algún profesional como apoyo emocional. Asimismo, un 31% de las personas que sufren la patología ven limitadas determinadas actividades, como el deporte y tomar el sol.
Ante los primeros síntomas de rojeces, solo uno de cada tres pacientes acude al médico como primera opción, mientras el 39% consulta al farmacéutico y un 29% busca información en internet o se basa en recomendaciones de amigos o conocidos, según se desprende de dicho estudio.
