Biohacking estético regenerativo, un término que se ha puesto de moda y que remite a todos aquellos hábitos (nutrición, suplementos, sueño o dispositivos biométricos), que consiguen que el cuerpo se crea que tiene menos años de los que tiene para alcanzar su máximo potencial.
El Dr. Jesús Quero, médico estético, explica que, “se trata de una nueva forma de entender la medicina estética. No consiste en rellenar arrugas, sino en reprogramar la biología de la piel y los tejidos para que funcionen como cuando eran más jóvenes. Es pasar de tapar el daño a corregir el sistema, y estimular a tu cuerpo y tu piel para regenerarse”.
La piel y su reprogramación
“La piel tiene cinco sistemas que pueden ser modificados”, indica el experto. “Si se reactivan los cinco, la piel rejuvenece. El primer sistema son los fibroblastos, que dejan de producir colágeno y necesitan estimulación. El segundo es la matriz extracelular, que se degrada y pide reconstrucción. El tercero son los microvasos sanguíneos, que reciben menos oxígeno y necesitan que la circulación se reactivar. El cuarto es la señalización celular, que se vuelve inflamatoria y hay que revertirla. Y el quinto sistema son los genes reparadores, que se desactivan y dejan de funcionar: entra en juego la epigenética estética, que reactiva los genes de juventud. El biohacking, en definitiva, consiste en reprogramar los sistemas. Y todo ello se consigue con tratamientos como los polinucleótidos, los exosomas, el PRP, el láser de CO2 fraccionado, la radiofrecuencia con microagujas o el endoláser, técnicas que activan TGF-β, FGF y PDGF, los genes que dirigen la producción de nuevo colágeno, así como mediante la infiltración de ácido hialurónico estructural para dar soporte a los tejidos”.
Medicina regenerativa
La medicina regenerativa tiene un papel principal, el Dr. Quero, divulgador del laboratorio Croma, afirma que: “sin ella, no existiría el biohacking estético. Lo que ha cambiado en los últimos diez años es brutal: antes la estética intentaba disfrazar la edad, mientras que ahora intenta revertirla biológicamente, y eso solo se puede hacer con medicina regenerativa. El futuro de la estética no es ¿cuánto relleno me pongo, sino, ¿cuántos fibroblastos he reactivado?
En los próximos 1 a 3 años veremos avances que transformarán la manera en la que tratamos y preservamos la piel: el perfeccionamiento de nuevas aplicaciones de los polinucleótidos, exosomas dirigidos, y no solo los que llevan señales regenerativas generales, sino que se puedan programar para zonas específicas (dermis profunda versus dermis superficial), aumentando su eficacia; biomateriales inteligentes para amplificar la respuesta regenerativa; microbioma cutáneo como diana terapéutica; terapias de luz y energía de nueva generación, más allá de LED y láser CO2, vacunas anti-aging para la piel, etc”.
