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Celulitis: desafío profesional de un problema común

celulitis

La celulitis se encuentra entre los abordajes más habituales en la medicina estética, influido por el estilo de vida sedentario y la dieta desequilibrada, junto con la creación de estereotipos vinculados a la influencia de las redes sociales que han aumentado la mitificación del cuerpo perfecto. Entrevistamos al Dr. Carlos Gómez, médico estético, quien nos explica qué es y porqué se produce, además de indicar los tratamientos más eficaces.

La celulitis, conocida también como lipodistrofia ginecoide, es una alteración del tejido subcutáneo que genera un aspecto irregular y acolchado en la piel, comúnmente descrito como piel de naranja”. Afecta aproximadamente al 85-90% de las mujeres después de la pubertad, independientemente del peso corporal.

Su aparición está relacionada con múltiples factores: hormonales (especialmente los estrógenos), genéticos, circulatorios, alimentarios y de estilo de vida. A nivel fisiológico, se produce por una acumulación anormal de grasa en los adipocitos (células grasas), que empujan hacia arriba contra la piel, mientras que los tabiques de tejido conectivo tiran hacia abajo, generando la apariencia ondulada característica. Además, existe una retención de líquidos y una deficiente microcirculación que agravan el proceso.

Tipos de celulitis

Identificar el tipo de celulitis es clave para determinar el tratamiento más eficaz. Existen principalmente tres tipos:

  1. Celulitis blanda: su nombre se debe a su consistencia esponjosa y su apariencia flácida. Es más común en personas sedentarias o que han perdido peso bruscamente. Suele estar acompañada de flacidez muscular y cutánea.
  2. Celulitis dura: también conocida como compacta, es más habitual en mujeres jóvenes con buena tonicidad muscular. La piel se muestra firme al tacto, pero con nódulos visibles. Puede ser dolorosa al presionarla y más difícil de tratar.
  3. Celulitis edematosa: es la más severa, vinculada a problemas circulatorios y retención de líquidos. Se presenta con hinchazón evidente, sensación de pesadez en las piernas y, a menudo, dolor. Requiere un abordaje medico más profundo.

Es común encontrar combinaciones de estos tipos en una misma persona, lo que complica su tratamiento y hace imprescindible una evaluación personalizada.

Problemas añadidos: grasa localizada y flacidez

La celulitis rara vez aparece sola. La grasa localizada –depósitos de adiposidad que resisten a dieta y ejercicio– suele coexistir, sobre todo en zonas como muslos, glúteos, caderas y abdomen. Esta grasa contribuye a aumentar el volumen y a distorsionar aún más el tejido subcutáneo.

Por otro lado, la flacidez, tanto cutánea como muscular, agrava el aspecto irregular de la piel. Con la edad, la perdida de colágeno y elastina reduce la firmeza y elasticidad del tejido, haciendo más visible la celulitis incluso en personas delgadas. Por eso, un enfoque integral debe contemplar también la reafirmación de la piel.

Tratamientos más eficaces

No existe una formula mágica, pero la combinación de tratamientos médicos, tecnología estética avanzada y hábitos saludables ofrece resultados visibles y duraderos. Algunos de los tratamientos más efectivos son:

Ningún tratamiento funcionara por sí solo si no se acompaña de cambios en el estilo de vida. Una alimentación equilibrada, la hidratación constante, la práctica regular de ejercicio físico y evitar hábitos como el tabaquismo o el sedentarismo son pilares esenciales en la lucha contra la celulitis.

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