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Eliminar arrugas y flacidez en el cuello

En el cuello

Las Dras. Mar Mira y Sofía Ruiz del Cueto, médicos estéticos, han elaborado una guía para conocer cómo prevenir y tratar el envejecimiento del cuello: arrugas horizontales / collar de venus, arrugas verticales, bandas platismales, flacidez leve, flacidez moderada, flacidez intensa, papada, manchas y falta de luminosidad.

Signos del envejecimiento en el cuello

Una piel más fina, escasez de sebo y la presencia de menos melanocitos explican que el cuello envejezca antes. Los 4 signos de envejecimiento son:

– Pérdida de tersura y luminosidad. Se produce a partir de los 30-35 años por el deterioro y la disminución de las fibras de colágeno y elastina en la capa dérmica.

– Desarrollo de arrugas. La pérdida de elasticidad y de hidratación explican las arrugas transversales, que son las primeras en aparecer. La contracción del músculo platisma produce las conocidas bandas platismales, que se desarrollan después y no en todas las personas.

– Aparición de la sequedad. Los niveles hídricos descienden por las características fisiológicas de la zona, pero a esta predisposición, hay que añadirle la disminución paulatina de estrógenos en la menopausia, que contribuye a secar la piel.

–  Cambios de coloración. La aparición de lentigos (manchas melánicas) o de pequeñas petequias (manchas rojas por vasodilatación o rotura de capilares superficiales) se ven agravadas por la exposición al sol.

Arrugas horizontales / collar de venus

Se trata de uno de los motivos de consulta más frecuentes y pueden aparecer a cualquier edad porque hay algunas que son genéticas. Se van acentuando con el paso del tiempo y uno de los motivos es el envejecimiento digital provocado por las posturas forzadas del cuello que mantenemos al manejar dispositivos electrónicos digitales como ordenadores, tablets o móviles que ejercen un estrés a nivel cervical junto con la exposición a la luz azul que emiten estos dispositivos y que sabemos que generan envejecimiento marcándose las arrugas horizontales en edades más tempranas.

Los tratamientos que recomendamos para difuminar las arrugas horizontales o collar de venus son las mesoterapias e infiltraciones de ácido hialurónico. La realización de cada uno de ellos puede durar unos 30 minutos y, después del tratamiento, se aplica una mascarilla de factores de crecimiento durante 15 minutos. Se retira y, finalmente, extendemos protección solar.

Arrugas verticales y bandas platismales

Las arrugas verticales pueden aparecer por el adelgazamiento de la piel, por pérdida de colágeno, pérdida de grasa, flacidez, exposición solar, alteraciones hormonales, alteraciones en la textura… Además, con la edad, se va perdiendo la capacidad de retener la humedad, se disminuye la producción de colágeno y la piel está mucho más quebradiza, áspera y seca al tacto, con un tono más opaco y desigual y esto hace que también se marquen más las arrugas verticales.

En cuanto a las bandas platismales, aparecen por aumento del tono muscular del platisma que se extiende a lo largo del cuello desde la mandíbula hasta el músculo pectoral y esternón. Contribuyen a su aparición la pérdida de elasticidad en la piel y los cambios en el tejido graso.

Los tratamientos que recomendamos para estos casos son el láser fraccionado, mesoterapias, microneedling, IPL y peelings químicos, en función del diagnóstico realizado. Todos ellos están destinados a tratar las arrugas y a mejorar la calidad y textura de la piel.

Flacidez

El proceso de flacidez va a avanzado a lo largo de los años y se acelera en determinas etapas de la vida. Conforme vamos envejeciendo vamos perdiendo colágeno, en torno a un 2 % de colágeno tipo I y III cada año. Esta pérdida se acelera con la menopausia en la que se pierde un 30 % del colágeno durante los 5 primeros años.

En consecuencia, la flacidez se acentúa con más descolgamiento, marcación de las arrugas, pérdida de definición de línea mandibular… Además, el cuello soporta el peso del descolgamiento facial por lo que la situación se va complicando cada vez más. De ahí la importancia de insistir en la prevención y en el inicio de los tratamientos en edades tempranas.

Cuando la flacidez es moderada se recomienda combinar tratamientos como infiltraciones de híbridos (ácido hialurónico con hidroxiapatita cálcica) para tratar atrofia, flacidez y deshidratación cutánea de cuello y escote; los inductores de colágeno tensan de inmediato y mejoran la textura; láser y mesoterapias de ácido hialurónico reticulado  para cuellos con piel muy fina, con poco ‘soporte’, que hayan perdido tono y en las que se combine la flacidez y descolgamiento de efecto “vacío”, como de piel “dada de sí” y sin excedente de grasa; y / o radiofrecuencia con microagujas para casos en los que se requiera estimular el colágeno, tensar y eliminar arruguitas.

Con la infiltración de híbridos se redensifica la dermis, hidrata, mejora la textura y la luminosidad y se estimula el colágeno. Los inductores de colágeno combaten el descolgamiento desde las capas más profundas, logrando redifinir el óvalo facial. Los resultados se ven de manera global a los 6 meses.

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