Se pueden distinguir tres grupos de enfermedades con mayor prevalencia: alopecias, dermatitis y foliculitis del cuero cabelludo y que, dentro de cada grupo, destacan la alopecia androgénica, la dermatitis seborreica y la foliculitis decalvante, indica el Dr. Steven Walker, médico estético de Hospital Capilar, y son varias las señales de alerta que pueden hacernos pensar que tenemos algún problema en el cuero cabelludo: por ejemplo, si notamos un aumento en la caída del pelo, falta total de pelo, prurito (escozor o picor), tricodinia (dolor en el cuero cabelludo al manipular el cabello), descamación y aparición de pústulas, es conveniente consultar con un especialista”.
Alopecia androgénica: la enfermedad más común
Este tipo de alopecia es aquella en la que afectan las hormonas masculinas, en concreto, la DHT, derivada de la testosterona. Su forma de manifestarse es mediante la miniaturización del folículo piloso que, con el tiempo, termina en una atrofia folicular y pérdida de la capacidad de regeneración del pelo, lo que produce la calvicie.
En resumen, se produce un aumento de la caída del pelo, una disminución de la densidad capilar, así como del calibre del tallo piloso, una miniaturización del pelo y percepción de zonas de baja densidad o alopecia. Estos casos no pueden prevenirse como tal, ya que es una condición poligénica la que genera esa predisposición a padecerla y, como tal, tampoco se puede curar, pero sí tratar y, en algunos casos, revertir los efectos con un tratamiento médico.
Dermatitis seborreica
Se trata de una afección muy frecuente de la piel, que afecta, principalmente, al cuero cabelludo. Sin embargo, se desconoce cuál es su causa exacta, pero se ha asociado a un aumento de colonización por Malassezia, un hongo que forma parte de la microbiota de la piel de las personas.
En concreto, se manifiesta con descamación, prurito y eritema. En palabras del experto de Hospital Capilar, esta enfermedad se puede prevenir con buenos hábitos de aseo, lavando el cuero cabelludo con frecuencia y utilizando tratamientos para disminuir la grasa y la colonización por Malassezia.
Puede tener cura con un tratamiento tópico adecuado por un periodo de tiempo suficiente, pero también es cierto que hay cueros cabelludos con mayor susceptibilidad a este tipo de afectaciones, por eso tienen que tener una rutina de cuidado capilar específica para disminuir la frecuencia de los brotes y la intensidad. Cabe destacar que no es una condición que produzca alopecia, pero en dermatitis intensas y persistentes, el proceso inflamatorio del cuero cabelludo puede llevar a un efluvio.
Foliculitis decalvante
Esta afección es un proceso inflamatorio de origen desconocido, pero podría estar asociado inicialmente a infecciones bacterianas. En aquellos pacientes con una mayor predisposición, puede llevar a desencadenar un proceso inflamatorio del folículo piloso. En estos casos, los primeros síntomas se inician con la presencia de inflamación del cuero cabelludo con pústulas, prurito y escozor, principalmente en la coronilla.
Se trata de una condición crónica y, al cabo del tiempo, se llegan a apreciar zonas de atriquia en las áreas afectadas. No se puede prevenir y, además, se desconoce con exactitud su origen y tampoco tiene cura. Sin embargo, sí que puede controlarse, disminuyendo los brotes, el proceso inflamatorio y frenando la destrucción de los folículos pilosos. Por último, es importante señalar que está relacionado con la pérdida de pelo de forma directa, debido a la afectación del folículo piloso, que puede llegar a producir una alopecia de tipo cicatricial.
