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¿Es posible la electrodepilación sobre tatuajes?

Electrodepilación tatuaje

La respuesta a este interrogante es que se debe analizar el tipo de electrodepilación más adecuada en cada caso, mediante una evaluación personalizada por un experto, explican desde la Clínica Ferraro.

La depilación definitiva o la electrodepilación es un tratamiento que elimina de forma progresiva el vello mediante unas pequeñas descargas eléctricas que actúan sobre la raíz del vello. Tras realizar varias sesiones, los folículos van perdiendo su capacidad regenerativa.

En palabras de los doctores de Clínica Ferraro, la electrodepilación se trata de una alternativa real a la depilación tradicional o láser y sirve para eliminar de forma definitiva el vello corporal o facial. Utilizamos un filamento del grosor del vello que lo canalizamos hasta el fondo del folículo, para después aplicar, de manera controlada, una pequeña cantidad de corriente que destruye las células germinativas. En consecuencia, el pelo pierde de manera definitiva su capacidad de regeneración, explica Sara Vaquerizo, técnico especialista en Electrodepilación de esta clínica.

Además, es un tratamiento que se aplica pelo a pelo, en el que cada paciente es atendido de manera individual, para poder introducir el filamento y aplicar la potencia eléctrica adecuada a su tipo de vello, así como el tiempo que dura la pequeña descarga.

En concreto, existen tres tipos diferentes de electrodepilación, dependiendo del tipo de corriente que se utilice y, por tanto, del tiempo que tarden en verse los resultados. Estas son:

Electrodepilación por electrólisis galvánica: se aplica una corriente continua para conseguir acabar con la capacidad regenerativa del folículo piloso gracias al efecto químico específico que tiene la corriente sobre el folículo. En esta técnica se transmite la corriente hacia los elementos conductivos que se encuentran en el folículo, como el agua y la sal, generando una reacción química en la que se forman elementos como el hidróxido de sodio, que destruyen el folículo piloso. Este procedimiento es algo más lento que otro, a no ser que se combine con una corriente de alta frecuencia.

Electrodepilación por termólisis: se aplica una corriente alterna sobre el folículo piloso, buscando generar el calor adecuado para poder destruir la capacidad regenerativa del folículo. A diferencia de la galvánica, esta no genera un efecto químico, sino que la transmisión de la corriente alterna produce un campo electromagnético que se transmite mediante la aguja. Aquí se estimula el movimiento vibracional de las moléculas de agua que se encuentran en el tejido del folículo y es el movimiento de esas moléculas lo que genera el calor que permite que se destruya el folículo piloso.

Electrodepilación mixta: es el procedimiento más común de todos, ya que mejora los resultados de la electrodepilación. En este caso se realiza la aplicación de la corriente galvánica continua y de la alterna de alta frecuencia. Así, se consigue que el calor que se genera a raíz de la termólisis de alta frecuencia impacte sobre el hidróxido de socio, fruto de la corriente galvánica. La combinación de ambas técnicas acelera el proceso del folículo y permite que haya una expansión más rápida por el tejido, siendo así más efectivo el tratamiento.

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