Para llegar al gran día con un rostro luminoso, descansado y en equilibrio, la Dra. Mar Mira, médico estético, ha diseñado un Plan Preboda que se adapta a las necesidades de cada tipo de piel.
Cada protocolo comienza con un análisis dermatológico detallado, en el que se analiza la piel en profundidad y se tienen en cuenta los hábitos, el estilo de vida y las necesidades reales de cada persona.
1 mes antes: preparar la piel para brillar
La primera fase del plan se centra en un gesto tratamiento de reequilibrio dérmico, imprescindible para renovar la piel, equilibrarla y devolverle su vitalidad.
Peelings suaves, técnicas de oxigenación y limpieza del poro se combinan con aparatología y técnicas manuales en rostro, cuello y escote, sueros personalizados y mascarillas reequilibrantes. Todo está pensado para que la piel recupere su frescura, su textura y su luminosidad natural.
El resultado es una piel limpia, jugosa y uniforme, preparada para responder mejor a los tratamientos posteriores y al maquillaje del gran día.
3 días antes: efecto buena cara
A pocos días de la boda, llega el momento del toque final. Se realiza el tratamiento Radiance diseñado para aportar luminosidad, firmeza y descanso al rostro: masajes remodelantes, sueros iluminadores y técnicas calmantes ayudan a unificar el tono, alisar la textura y devolver a la piel ese brillo saludable que se traduce en una expresión relajada y una piel radiante.
Como broche final, se prescribe una ampolla flash personalizada, pensada para aplicar el mismo día del evento y potenciar la luminosidad sin alterar el maquillaje.
El plus: micro-neuromoduladores
Dos semanas antes del evento, para quienes desean un extra de frescura, se trata de una técnica médica, basada en micro dosis de neuromoduladores, que suaviza los signos de cansancio y aporta una expresión más descansada y luminosa, sin perder naturalidad ni identidad.
