El Dr. Dídac Barco, dermatólogo del GEDET y director de Clínica Corium Dermatology (Barcelona), habla sobre la importancia del abordaje temprano de estas hiperpigmentaciones (lentigos y melasma), así como de los procedimientos terapéuticos que han demostrado mayor eficacia:
- Para los lentigos: empleamos normalmente 1-3 sesiones de luz pulsada intensa o láser de picosegundos (actualmente se emplean pulsos muy cortos de baja energía a mucha repetición (picotoning) y posterior mantenimiento con cosméticos apropiados: retinoides, vitamina C o alfa-hidroxiácidos en domicilio. Lo primero los atenúa muy notablemente y el tratamiento en casa mantiene resultados y reduce la velocidad de aparición de lentigos futuros.
- Contra el melasma: en general prescribimos fórmulas magistrales que contengan hidroquinona, ácido kójico, un antiinflamatorio y un retinoide. El ácido tranexámico oral ha marcado un antes y un después en el manejo de esta patología, y solemos recomendarlo en verano en casos especialmente rebeldes. Cosméticos como los mencionados anteriormente pueden mantener a mínimo la actividad del melasma una vez hecho el tratamiento de choque.
Repetir las sesiones sesión anual o bianualmente
Los lentigos pueden eliminarse por completo con sistemas lumínicos, pero éstos no evitan que al cabo de un tiempo puedan aparecer otros causados por el sol acumulado desde que somos pequeños. Lo habitual es tener que realizar una sesión anual o bianual para mantener la piel con un aspecto homogéneo en cuanto a color. El melasma que responde favorablemente suele mejorar en pocas semanas y requiere tratamiento crónico con cosméticos y/o fórmulas magistrales para manifestarse lo mínimo posible. Normalmente, el melasma suele mejorar con el paso del tiempo, puesto que es propio de la edad fértil.






