Según datos de la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética), en España se realizan entre 20.000 y 30.000 abdominoplastias al año, una intervención cuya demanda suele aumentar especialmente en determinados periodos del año y que está muy vinculada tanto a la recuperación tras los embarazos como a los procesos de pérdida importante de peso.
La abdominoplastia ocupa un lugar central dentro del mommy makeover porque aborda una de las zonas más afectadas durante la gestación: el abdomen. El crecimiento del bebé puede provocar una distensión de la musculatura abdominal, flacidez cutánea y un exceso de piel que no siempre responde a la dieta o al ejercicio.
“El embarazo, el paso del tiempo y la pérdida significativa de peso son algunas de las principales causas de la acumulación de grasa en el abdomen”, explican los especialistas de Clínicas Dorsia. Según señalan, la abdominoplastia permite “retirar y extirpar la piel sobrante y el exceso de grasa acumulada en la zona del abdomen medio e inferior”, además de tensar la piel que no puede recuperarse mediante otros tratamientos.
Mujeres de entre 30 y 45 años tras un embarazo
El perfil más habitual de paciente es el de una mujer de entre 30 y 45 años, de acuerdo con datos de la SECPRE, que, tras uno o varios embarazos, presenta un abdomen distendido, pérdida de firmeza o una separación de la musculatura abdominal que no consigue mejorar con ejercicio.
Muchas consultas llegan cuando se cierra la etapa de la maternidad o cuando la paciente ha estabilizado su peso después de un proceso de adelgazamiento. El objetivo suele ser recuperar proporciones corporales con las que vuelva a sentirse cómoda, especialmente ante situaciones como vestirse con determinadas prendas, utilizar ropa ajustada o ponerse un bañador.
Los especialistas explican que la intervención busca “mejorar la tonicidad de esta parte del cuerpo que tanto ha sufrido por el exceso de peso o los embarazos” y conseguir “un abdomen firme y una cintura más estrecha”.
Una cirugía para recuperar la relación con el cuerpo
Los especialistas recuerdan que la abdominoplastia no es un tratamiento para adelgazar, sino una cirugía de remodelación corporal. “La abdominoplastia no es un tratamiento para combatir el sobrepeso y la obesidad, sino una intervención en la que se retira y elimina el exceso de grasa y piel sobrante”, apuntan desde la clínica.
Aunque la abdominoplastia es el procedimiento de referencia dentro del mommy makeover, en muchos casos se combina con otras técnicas para lograr una remodelación corporal más completa.
“Dependiendo de las necesidades del paciente, esta cirugía corporal se puede combinar con otros métodos de remodelado corporal como la liposucción o la lipoescultura”, señalan.
La intervención permite eliminar el exceso de piel, reforzar la pared abdominal y mejorar el contorno de la zona. En pacientes con una mayor distensión muscular o exceso cutáneo, puede ser necesario realizar una reparación más amplia de la musculatura abdominal y una recolocación del ombligo.






