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El 55% de los jóvenes españoles ya han sufrido quemaduras solares

La Fundación de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y La Roche-Posay, de L’Oréal Dermatological Beauty, han presentado esta mañana en la sede de la AEDV los resultados de la iniciativa «Convive con el sol». Este proyecto lleva años impulsando la educación en fotoprotección en las aulas, con un objetivo muy claro: conseguir que los hábitos de salud frente al sol comiencen en la infancia para que perduren toda la vida.

Durante la rueda de prensa se han expuesto los datos de un reciente estudio observacional realizado a 1.063 jóvenes españoles. Los hallazgos muestran una radiografía preocupante del comportamiento juvenil: aunque el 69,8% de los adolescentes asegura haber recibido información sobre protección solar, un 54,7% reconoce haberse quemado por el sol en alguna ocasión. Esto evidencia que las quemaduras solares siguen estando ampliamente normalizadas durante la adolescencia. Desde el punto de vista clínico, estas quemaduras acumuladas en edades tempranas aumentan significativamente el riesgo de desarrollar melanoma y otros tipos de cáncer cutáneo en la etapa adulta.

Falsos mitos y la trampa del clima

Las encuestas realizadas ponen de manifiesto que el conocimiento no se traduce automáticamente en hábitos saludables diarios. Uno de los errores de percepción más extendidos se da en los días nublados, momento en el que el 61,3% de los encuestados deja de protegerse. Este dato refleja una falsa sensación de seguridad al asociar el peligro únicamente a la sensación térmica o al sol visible, ignorando que la radiación ultravioleta (y en especial la radiación UVA) traspasa las nubes y genera un daño celular silencioso e invisible.
Además, los jóvenes continúan exponiéndose al sol en las horas de mayor riesgo (entre las 12:00h y las 18:00h), y el uso de fotoprotección sigue siendo irregular. Solo el 48,7% utiliza protector solar de forma frecuente. Su aplicación se percibe como una medida ocasional, limitada a la playa o la piscina, y no como un hábito rutinario de salud.