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Cómo corregir un exceso de relleno facial

Los rellenos faciales se han consolidado como uno de los tratamientos estéticos más demandados gracias a su capacidad para restaurar volúmenes y suavizar arrugas sin necesidad de cirugía. Sin embargo, un exceso de producto o una aplicación inadecuada pueden dar lugar a resultados poco naturales o incluso a complicaciones médicas como nódulos, asimetrías o reacciones inflamatorias.

La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y estética y directora médica de Eleca Clinic, advierte que “la forma de corregir estos problemas depende siempre de la sustancia utilizada y requiere una valoración médica especializada”.

Identificación de la sustancia 

El primer paso para abordar un exceso de relleno es identificar el material empleado.“No es lo mismo un relleno reabsorbible, como el ácido hialurónico o la hidroxiapatita cálcica, que un material permanente, como biopolímeros o silicona líquida, que presentan mayor dificultad de manejo y un riesgo más alto de complicaciones”, señala la Dra. Jiménez.

Actualmente, la ecografía se ha convertido en una herramienta de gran utilidad para este diagnóstico, ya que permite visualizar con precisión el tipo de sustancia infiltrada.

Tratamientos según el tipo de relleno

En el caso del ácido hialurónico, el procedimiento es relativamente sencillo. “Contamos con la hialuronidasa, una enzima que degrada el producto en pocas horas o días. Por eso el ácido hialurónico es el material preferido: no solo aporta volumen de manera segura, sino que también podemos corregir excesos, irregularidades o incluso complicaciones vasculares”, explica la especialista.

En cambio, los rellenos permanentes o semipermanentes requieren un abordaje más complejo. “A veces recurrimos a tratamientos quirúrgicos para resecciones parciales o a combinaciones de corticoides y láser, con el objetivo de reducir riesgos y mejorar la apariencia. Aun así, no siempre es posible devolver los tejidos a su estado original”, advierte la doctora.

Riesgos y prevención

Corregir un relleno mal colocado implica riesgos como inflamación, infecciones, granulomas o incluso necrosis, una complicación grave que puede derivar en pérdida de tejido. “La probabilidad de estas complicaciones disminuye drásticamente si el procedimiento lo realiza un especialista cualificado en un entorno seguro, con los conocimientos anatómicos necesarios”, recalca la doctora.

Recomendaciones para los pacientes

La Dra. Jiménez insiste en la importancia de que los pacientes se informen antes de someterse a cualquier tratamiento. “Es fundamental acudir siempre a profesionales médicos certificados, pedir información detallada sobre el producto a utilizar y, siempre que sea posible, optar por rellenos reabsorbibles, que ofrecen mayor margen de corrección”. Asimismo, aconseja desconfiar de precios excesivamente bajos o centros sin acreditación