La blefaroplastia, cirugía de los párpados, es una de las intervenciones de estética cuya demanda aumenta en verano, pero el postoperatorio es más complejo y esta operación es la más solicitada por los hombres españoles.
Según un informe de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), el 19,9% de las cirugías estéticas de los hombres españoles son blefaroplastias, mientras que es la cuarta intervención más solicitada por las mujeres (9,1%) y la segunda (10,7%) en el cómputo global.
El repunte estival de las intervenciones de párpados responde principalmente a factores logísticos y de estilo de vida, más que a razones puramente médicas. “El periodo vacacional permite a los pacientes afrontar los primeros días de inflamación y posibles hematomas en un entorno tranquilo, sin necesidad de justificaciones en el ámbito laboral. La cirugía requiere reposo relativo y seguimiento de curas, algo más sencillo de cumplir sin la presión del horario habitual”, comenta el Dr. Juan Carlos Sánchez España, oftalmólogo especializado en oculoplástica y director científico de FADIPAR Global Projects.
De hecho, otro trabajo publicado en International Wound Journal encontró una incidencia significativamente mayor de apertura de la sutura de la herida en quienes se operaron en verano (7,8%) frente a quienes lo hicieron en otras épocas del año, siendo el invierno la estación con menos casos (4,2%). “Diferentes investigaciones indican tasas significativamente más altas de apertura de suturas en verano comparado con el invierno. Además, el calor favorece la vasodilatación, lo que puede intensificar el edema (hinchazón) y prolongar los hematomas si no se cuidan correctamente”, añade este especialista.
De cara al verano, se deben tener unos cuidados postoperatorios especiales. Así, el paciente no debe exponerse al sol en dos o tres meses por el riesgo de hiperpigmentación permanente de las cicatrices; no puede bañarse en piscinas o en la playa en tres o cuatro semanas para prevenir infecciones en la herida; es obligatorio salir con gafas de sol para protegerse de los rayos ultravioletas y actuar como barrera física frente a viento y polvo; y es recomendable que utilice aire acondicionado para reducir la inflamación posterior a la cirugía. “El verano ofrece una oportunidad logística excelente para la recuperación, pero exige un compromiso total del paciente con la fotoprotección y el control del entorno”, señala el Dr. Sánchez España.






