La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y directora médica de Eleca Clinic, explica que el láser CO₂ fraccionado se ha consolidado como una de las herramientas más efectivas en cirugía y medicina estética para transformar y mejorar la calidad de la piel.
Este tratamiento, que favorece la regeneración dérmica, resulta especialmente adecuado para actuar sobre arrugas, cicatrices y manchas.
Sin embargo, la clave del éxito radica en seleccionar cuidadosamente las indicaciones, la preparación previa, el momento y los cuidados posteriores para asegurar resultados seguros y satisfactorios.
Cuándo utilizarlo
El láser CO₂ fraccionado es una herramienta muy eficaz en los siguientes supuestos:
– Arrugas finas y moderadas
– Fotoenvejecimiento (daño solar en la piel)
– Cicatrices de acné o quirúrgicas
– Manchas y alteraciones de la textura
– Piel opaca, con poros dilatados o irregularidades superficiales
– Estacionalidad del tratamiento
La mejor época para someterse al láser CO₂ fraccionado es durante el otoño o el invierno, cuando la exposición solar es menor. La razón de esto es que la piel tratada es muy sensible a la radiación ultravioleta, por lo que realizar el procedimiento fuera de los meses de mayor sol ayuda a prevenir riesgos de hiperpigmentación.
También es muy importante para prevenir la hiperpigmentación, seleccionar el fototipo del paciente. Así, los fototipos IV y V no deben tratarse con este láser ya que la acción de la propia energía del láser puede generar la hiperpigmentación.
Resultados y sesiones a realizar
El láser CO₂ fraccionado cuenta con diversas ventajas para la piel:
– La piel se vuelve más uniforme, luminosa y firme.
– Reducción visible de las arrugas finas.
– Aumento del grosor de la dermis en la zona de ojeras con la mejora de estas.
– Atenuación de cicatrices y acción de modulación en cicatrices recientes.
Estos resultados se consolidan progresivamente en los meses posteriores gracias a la estimulación del colágeno inducida por el láser.
En cuanto a las sesiones a realizar para conseguir unos resultados óptimos, que por lo general, se requieren entre una y tres sesiones, dependiendo del nivel de daño cutáneo y los objetivos de cada persona.
Combinaciones con otros tratamientos
El efecto del láser CO₂ fraccionado puede potenciarse al emplearlo junto con otros procedimientos estéticos.
– Neuromoduladores (toxina botulínica) para suavizar arrugas dinámicas.
– Rellenos de ácido hialurónico para restaurar volumen.
– Bioestimulación (PRP, factores de crecimiento, inductores de colágeno) para reforzar la regeneración
– Peelings químicos suaves o mesoterapia como mantenimiento posterior
– Cirugía facial en especial blefaroplastia y lifting cervicofacial.






