En el pasado Congreso de la Academia Española de Dermatología y Venereología, celebrado en Valencia, el Dr. Vicent Alonso, coordinador del GEDET (Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica) y director de las Clínicas Tekderma (Valencia), habló sobre cómo tratar el inflammaging mediante láser y otras fuentes de luz.
La inflamación crónica de bajo grado, como también se denomina, está asociada al envejecimiento cutáneo. En una presentación centrada en el enfoque funcional e integrativo de la salud de la piel, el especialista explicó cómo esta inflamación silenciosa, provocada por factores como la radiación UV, el estrés oxidativo, la dieta rica en calorías o la disbiosis (desequilibrio en la función de la microbiota), deteriora progresivamente la estructura y función cutánea. Esto genera un daño tisular, degradación de la matriz extracelular y la pérdida de la función barrera, lo cual a su vez genera una inflamación crónica. Con el envejecimiento, la epidermis pierde funciones clave: con un descenso de filagrina, ceramidas y lípidos la barrera se vuelve frágil; el descenso a su vez del glicerol y de la acuaporina-3 produce deshidratación, y un aumento del pH conlleva inflamación.
Activos tópicos anti-inflamatorios
Afirma el especialista que, los emolientes fisiológicos con pH ácido, los tópicos ricos en ceramidas y glicerol e ingredientes naturales como la hesperidina y los aceites vegetales han demostrado ayudar a mejorarlo.
Tecnologías lumínicas
El Dr. Alonso ha destacado el papel emergente de las tecnologías lumínicas como herramientas terapéuticas capaces de modular el inflammaging desde su origen, mediante técnicas como la fotobiomodulación (Low Level Laser Therapy o luz de baja intensidad para modular procesos biológicos a nivel celular, las lámparas LED certificadas, especialmente roja e infrarroja cercana), el láser Nd:YAG, la luz pulsada intensa o la terapia fotodinámica. Estos tratamientos no sólo tratan los signos visibles del envejecimiento, sino que ayudan a restaurar la función barrera cutánea y promueven una piel más sana, resistente y longeva.
Rejuvenecer sin modular la inflamación es maquillar el problema. Hoy se debe ir más allá de lo estético y centrarse también en la salud funcional de la piel, afirmó el dermatólogo, quien también subrayó la necesidad de un diagnóstico preciso de la función celular cutánea y un abordaje terapéutico personalizado.






