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Adelgazar sin que la piel lo note

¿Qué ocurre con la piel cuando el peso baja más rápido de lo que la piel es capaz de adaptarse? La Dra. Ana Sierra, directora médica de EVO Beauty Clinics, explica que, la clave no está en corregir al final, sino en acompañar el proceso desde el principio para que la piel cambie al mismo ritmo que el cuerpo.

Ozempic face

El fenómeno se ha popularizado en redes y medios con el nombre de Ozempic face, aunque la comunidad médica insiste en matizarlo. Una revisión científica publicada en 2026, que analiza 44 estudios, concluye que no se trata de un efecto propio de un fármaco concreto, sino de un patrón reconocible que aparece tras cualquier pérdida de peso rápida o importante, y que se suma al envejecimiento natural de cada persona.

El rostro tiene compartimentos de grasa que le dan soporte y volumen. Cuando esa grasa disminuye de forma acelerada, la piel pierde el “relleno” sobre el que se apoya: se marcan las ojeras y los surcos, se hunden las mejillas y las sienes, y el óvalo facial se desdibuja. En el cuerpo, el mismo proceso se traduce en flacidez en brazos, abdomen, muslos o glúteos.

“Perder peso es una gran noticia para la salud, y así hay que transmitirlo. Lo que vemos en consulta es que la piel necesita su propio tiempo para adaptarse. Si el cambio es muy rápido, el colágeno y la elastina no acompañan, y aparece una flacidez que hace que la persona se vea mayor o más cansada de lo que realmente está”, explica la doctora.

Los tratamientos que ayudan a la piel a seguir el ritmo para el rostro:

  • Bioestimulador de colágeno a base de ácido poli-L-láctico. Recupera de forma progresiva el volumen perdido en mejillas y sienes, con un resultado muy natural y duradero.
  • Combinación de un inyectable con efecto tensor inmediato con la estimulación continua de colágeno. Indicado para mejorar la firmeza y redefinir el óvalo facial.
  • Polinucleótidos. Mejoran la hidratación, la elasticidad y la textura sin aportar volumen artificial. Ideales para la piel fina y apagada que suele quedar tras adelgazar.
  • Ultrasonidos focalizados que tensan la piel en profundidad y redefinen el contorno facial, sin cirugía y sin tiempo de recuperación.
  • Protocolo exclusivo que combina en una sola sesión la radiofrecuencia monopolar y ultrasonidos focalizados para trabajar distintas capas de la piel.

En el cuerpo:

  • Radiofrecuencia fraccionada con microagujas que mejora la flacidez y la textura en abdomen, brazos o muslos.
  • Ultrasonidos focalizados corporal. Reafirma y redefine zonas amplias como abdomen, flancos o brazos.
  • Radiofrecuencia monopolar de última generación con una contracción del tejido especialmente potente, indicada para la flacidez corporal más marcada.
  • Combinación de radiofrecuencia y electroestimulación para mejorar la firmeza y el tono muscular, un aspecto clave cuando se ha perdido masa muscular.