El colágeno es una proteína común que forma los componentes básicos de la piel, el cabello, las uñas y el tejido conectivo y proporciona estructura, elasticidad y fuerza a la piel. Pero, a partir de los 25 años, su producción se hace más lenta y la superficie de la piel comienza a perder un 4% de colágeno anual. La exposición a los rayos ultravioleta, la contaminación, una mala alimentación y el tabaquismo aceleran su degradación, y el resultado es una piel menos firme, con arrugas y flacidez. Preservar y estimular su producción natural ayuda a mantener la piel joven y firme, explica la Dra. Beatriz Beltrán, médico estético.
Formas para preservarlo y aumentarlo:
– Hidratación a medida: un humectante rico en ácido hialurónico ayuda a reparar el daño de la barrera cutánea con beneficios que van más allá del simple efecto cosmético `relleno de agua’. El ácido hialurónico también es un estímulo biológico que favorece la neo-colagénesis y contribuye al rejuvenecimiento sostenido de la piel. Además, una piel hidratada es más fuerte y soporta mejor activos como el retinol, que tiende a irritar en pieles que no están bien hidratadas. Eso sí, recomiendo cosméticos que incorporen los tres tipos de ácido hialurónico, de alto, medio y bajo peso molecular, para llegar a las capas más profundas de la piel y prevenir, corregir arrugas y tratar la flacidez.
– Tratamientos de radiofrecuencia: la energía monopolar capacitativa aplicada en las capas más profundas de la piel estimula la producción de colágeno y elastina aumenta las reservas de ‘collagen banking’. La piel se vuelve más tersa, firme y suave, con menos líneas y arrugas y menos flacidez.
– Tratamientos con láser: mejoran la textura y el tono de la dermis y estimulan la producción de colágeno. Son seguros para todos los tipos de piel, pero es esencial consultar a un profesional experimentado para encontrar el mejor tratamiento adecuado a su piel.
– Utilizar ácido poliláctico: de todos los productos inyectables que ayudan con el colágeno, el ácido poliláctico es mi favorito. Un polímero súper seguro, que se utiliza desde hace más de 20 años en medicina estética para inducir la formación de colágeno nuevo y disminuir la destrucción del actual. Es el estimulador de colágeno más potente que tenemos en medicina y está respaldado por muchos estudios científicos. Además, se comporta como un relleno dérmico que mejora la firmeza y aporta volumen donde es necesario.
– Usar protector solar todos los días: es fundamental para preservar el colágeno, ya que la radiación ultravioleta es uno de los principales culpables de su degradación.
– Transformar la dieta: el colágeno es una proteína, por lo que es importante llevar una dieta rica en proteínas y aminoácidos. Las carnes magras, el pescado y las legumbres aportan aminoácidos esenciales, mientras que los alimentos ricos en antioxidantes, como los frutos secos y el té verde, combaten los radicales libres que descomponen el colágeno.
– Incorporar un suplemento de colágeno.






