La mirada seduce, comunica y rejuvenece la expresión, pero también, al contrario, delata el cansancio, el paso del tiempo o ciertos hábitos que pueden apagar su brillo natural.
La Dra. Mª José Barba, médico estético, explica los distintos tratamientos médico-estéticos para devolver todo el poder y vitalidad a la mirada:
Patas de gallo
Son las huellas de la expresión, arrugas radiales que aparecen por la contracción del músculo orbicular, la exposición solar y el estilo de vida. Incluso las personas jóvenes pueden desarrollarlas si son muy expresivas.
Para suavizarlas, destacan dos opciones eficaces:
- Láser por sublimación: elimina tejido dañado y estimula la regeneración cutánea.
- Neomoduladores: relaja el músculo, previniendo nuevas arrugas.
Bolsas
Aunque tradicionalmente se resolvían mediante cirugía, hoy existen alternativas adaptadas a cada paciente. Opciones más utilizadas:
- Blefaroplastia tradicional: elimina exceso de piel, grasa y músculo. Un sistema ideal cuando hay flacidez importante.
- Blefaroplastia transconjuntival: sin cicatrices visibles. Perfecta para pacientes jóvenes.
- Láser de última generación: corrige bolsas sin cirugía, gracias al uso de láser con fibra óptica
- Mesoterapia lipolítica: reduce el volumen de la grasa acumulada.
Ojeras
En contra de la creencia común, las ojeras no siempre se deben al insomnio. Su origen suele encontrarse en la fragilidad vascular bajo los ojos y en la acumulación de pigmentos derivados de la hemoglobina y la melanina.
Existen distintos tipos: oscuras, hundidas o mixtas (oscuras y hundidas).
Los tratamientos más efectivos contra ellas son:
- Láser CO₂ fraccionado: elimina pigmentación.
- Láser vascular: reduce la dilatación de los vasos.
- Ácido hialurónico: corrige el hundimiento.
- Lipotransferencia: relleno con grasa propia.
- Ozono: mejora la oxigenación y aclara la zona.
Aun así, su abordaje requiere constancia y un enfoque combinado. Las ojeras no siempre desaparecen por completo, pero sí pueden atenuarse notablemente.






