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Neomoduladores más allá de las arrugas

La Dra. Elena Jiménez, médico estético, explica otros usos de los neuromoduladores, más allá de los más populares contra las arrugas faciales.

Bruxismo

Podemos trabajar los dos tipos de bruxismo: el que mueve la mandíbula y el que aprieta. El neuromodulador es fundamental para conseguir un tratamiento completo junto con la férula de descarga. El procedimiento en el caso del bruxismo consiste en la aplicación de la toxina en la zona del masetero. Es importante conocer la anatomía de dicho músculo puesto que no es un músculo de un solo fascículo, sino que tiene dos y hay que paralizar los dos fascículos. Los pacientes vuelven a dormir mejor, más descansados y con menos dolor de cabeza.

Otra consideración a tener en cuenta es que es importante conocer que en el caso del bruxismo en contados pacientes hay que aplicarlo en otros músculos de la masticación.

En cuanto a la duración de los neuromoduladores en el caso de bruxismo, se suele hacer cada 6 meses pudiendo llegar a cada 4 meses en los casos más avanzados. Y una de las grandes ventajas es la ayuda a la férula nocturna para conservar las piezas dentales en perfecto estado.

Hiperhidrosis

Están indicados para las axilas, manos y pies y la doctora considera que las personas no sólo tienen hipersudoración por las altas temperaturas sino por estados de estrés. Esta situación afecta socialmente de forma intensa no sólo por tener las axilas de la ropa mojadas, sino también por las manos y la relación con el saludo.

En cuanto al proceso, la hiperhidrosis en el caso de las axilas se coloca mediante una ligera crema local y un diseño en forma de cuadrícula en la axila para determinar los puntos de inyección. En el caso de las manos y de los pies, precisa de un poco de anestesia local y siempre se refuerza mediante la aplicación de un anestésico en crema. El procedimiento es la aplicación punto a punto hasta cubrir toda la zona de las palmas y las plantas.

Este tipo de aplicación de neuromodulador tiene una gran mejora puesto que las manos se utilizan socialmente en el saludo y es la primera impresión que reciben de nosotros.

Migrañas

En estos casos se suele pinchar la zona frontal, incluyendo los laterales y claramente es una gran ayuda para los pacientes que tienen migraña. Generalmente se suele colocar cada seis meses y muchas veces con el paso del tiempo conseguimos que el dolor de cabeza disminuya tanto en intensidad como en el número de episodios de migraña, llegando a una mejora importante que ayuda a mejorar la vida diaria del paciente.

Parálisis facial

En este caso concreto ayudan mucho a los pacientes porque vamos a tener una zona de la cara que no va a gesticular y otra zona de la cara que por efecto contrario tiene hipermovilidad. Por este motivo, se busca un cierto equilibrio entre ambas caras. Se reduce la fuerza de la gesticulación en el lado con movilidad. También se tratan movimientos anormales en reposo que se llaman discinesias que incomodan bastante a los pacientes y socialmente son llamativos.

Mioclonías

En primer lugar, debemos de saber que las mioclonías son espasmos musculares que pueden aparecer en diferentes zonas del cuerpo. A nivel de esternocleidomastoideo, en el cuello la famosa tortícolis permanente que inclina la cabeza hacia un lado. Quizás los más llamativos sean los espasmos a nivel ocular que pueden incluso llegar a cerrar el ojo. En todos estos casos se usa neuromodulador para el control y la corrección de estas situaciones.