Las matemáticas se aplican en la medicina a través del cálculo de datos vitales, como el gasto cardiaco, flujo sanguíneo o crecimiento tumoral. Estos cálculos, llevados a cabo por profesionales, son fundamentales para evaluar el estado de salud de un paciente y tomar las decisiones clínicas precisas.
Hace unos años, la ciencia nos explicó que según como fuese la velocidad a la que se acortan los telómeros -los extremos de los cromosomas- se determinaría la duración de la vida de los individuos. Es decir, casi se consiguió una fórmula matemática para constatar la longevidad, encontrando un patrón universal que explica la duración de la vida.
También la razón y los cálculos matemáticos se han aplicado a la belleza, porque no olvidemos el canon de la Antigua Grecia basado en armonía, simetría y proporciones perfectas. Aunque todos estamos de acuerdo en que la percepción de la belleza es subjetiva, la Medicina Estética es placer objetivado que contribuye al bienestar de muchas personas, hay unos parámetros para trabajar y eso son matemáticas.
Queremos que estas páginas muestren, como siempre, nuestro mayor respeto por la ciencia y los profesionales que la practican, por eso en este número hemos dedicado un especial empeño en destacar los grandes eventos que nos esperan próximamente, como el Congreso Internacional de la SEMAL. Entrevistamos al Profesor Manuel Castillo, catedrático de Fisiología Médica de la Universidad de Granada y dedicamos nuestro monográfico a técnicas y tratamientos que tienen como objetivo aunar la longevidad y la calidad de vida.
También recogemos el congreso castellano-manchego de la AMECLM, cita que ya ha trascendido el ámbito local y, además de con su presidenta, la Dra. Paloma Tejero, hemos hablado con varias de sus protagonistas que nos aportan su saber en sus distintas especialidades. Y tampoco nos podemos olvidar de los dermatólogos de GEDET con los que también coincidiremos.
Porque la ciencia está basada en parámetros objetivos, experiencia y también en la humanidad de sus médicos que, muchos de ellos, además, son nuestros amigos.
¡Seguimos avanzando!






