Cuando alguien no está satisfecho con la forma de su nariz, existen diferentes opciones para mejorar su apariencia. Las dos más comunes son la rinoplastia o el relleno con ácido hialurónico, conocido también como rinomodelación. La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y estética y directora médica de Eleca Clinic explica las claves.
La principal diferencia es que la rinoplastia es una cirugía que modifica de manera permanente la forma y estructura de la nariz, mientras que el ácido hialurónico es un tratamiento no quirúrgico y temporal, que mejora la apariencia de la nariz sin cambiar su estructura interna.
¿En qué consisten ambos procedimientos?
Rinoplastia: Es un procedimiento quirúrgico que se realiza en un quirófano, bajo anestesia general. Durante la cirugía, el cirujano modifica la estructura ósea y cartilaginosa de la nariz y trabaja si es preciso alteraciones funcionales o de respiración. Se realiza una cirugía totalmente personalizada que incluye modificaciones óseas y cartilaginosas y el uso de autoinjertos tanto de cartílago, fascia o incluso grasos.
Es ideal para aquellos que buscan cambios significativos en la forma de la nariz, como la reducción del tamaño, la corrección de desviaciones del tabique o la modificación de la punta nasal.
Relleno con ácido hialurónico: Este tratamiento es un relleno no quirúrgico de la zona nasal que se realiza en la consulta y no requiere anestesia. Consiste en diseñar las zonas a corregir con el ácido hialurónico y en función de este diseño colocar dicho ácido para modificar dorsos poco estéticos o elevar la punta nasal. Es una magnífica opción para quienes desean retocar imperfecciones menores, como una pequeña joroba o mejorar la simetría sin pasar por una cirugía. El procedimiento es rápido y dura aproximadamente 15 a 30 minutos.
Diferencias
La diferencia principal entre la rinoplastia y el uso de ácido hialurónico radica en la capacidad de corregir el problema, no sólo de tipo estético sino también problemas funcionales.
La rinoplastia ofrece resultados permanentes y absolutamente individualizados. El tratamiento es integral, tanto de las estructuras nasales como dificultades de respiración, ya que también se trabaja el tabique nasal y los cornetes si es preciso. Una vez que acaba el proceso de curación el cambio permanece en el tiempo. Con las nuevas técnicas en cirugía, la inflamación y hematomas duran mucho menos tiempo y esto ha hecho que cada vez los pacientes opten por esta cirugía, pero implica un proceso de recuperación más largo y requiere un tiempo de reposo.
Por el contrario, el tratamiento con ácido hialurónico permite retomar las actividades diarias casi de forma inmediata, pero los resultados son temporales, generalmente duran entre 9 y 18 meses.






