La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y estética, directora de Eleca Clinic, indica que, dentro de los tratamientos médico-estéticos masculinos, la ginecomastia consiste en el aumento anormal del tejido mamario en varones, causado por el desarrollo de la glándula, acumulación de grasa o ambas situaciones. Más allá de la apariencia física, este trastorno puede afectar significativamente la autoestima y el bienestar emocional, por lo que es fundamental realizar un diagnóstico preciso y buscar el tratamiento adecuado.
Es uno de los motivos de consulta más frecuentes por parte de la población masculina.
La ginecomastia implica el crecimiento excesivo de la glándula mamaria en el hombre. Puede aparecer durante la adolescencia, en la vida adulta, o estar relacionada con ciertos medicamentos, alteraciones hormonales o el proceso de envejecimiento. Es importante distinguirla de la pseudoginecomastia, que se debe únicamente a la acumulación de grasa en el pecho sin crecimiento glandular.
Liposucción y ginecomastia
En los casos donde el aumento mamario es exclusivamente por grasa (pseudoginecomastia), y el volumen no depende de la glándula mamaria, la corrección puede lograrse mediante una liposucción. La razón de esto es que este procedimiento permite conseguir un contorno torácico más plano y masculino.
Es muy importante la valoración del componente glandular que se sitúa detrás de la areola ya que suele ser resistente a la liposucción y puede requerir una cirugía directa.
Retracción de la piel
En la mayoría de los pacientes jóvenes, la piel suele tener buena elasticidad y se adapta tras la liposucción o la extracción glandular.
Si hablamos de pacientes con piel más laxa, puede ser necesario emplear técnicas adicionales para tensar la zona, o incluso eliminar el exceso de piel en situaciones más avanzadas.
Por último, en casi todos los casos se precisa un tiempo para la adaptación de la piel mediante la reducción de la inflamación y el proceso de remodelado de la cicatrización interna. Por ello, este proceso depende en gran medida de la función del proceso celular de los fibroblastos de cada paciente.
Reducción de la areola
En casos donde la ginecomastia ha producido una areola agrandada o caída, puede recomendarse una reducción areolar para lograr una proporción estética adecuada del tórax. Por esto, se puede ver normalmente en pacientes con ginecomastia de mucho tiempo o con un exceso importante de tejido.
En cuanto a la cicatriz, se encontraría en todo el contorno de la areola y aunque inicialmente debe tener un proceso de forma correcta, es frecuente que la propia cicatriz tenga diferentes grosores según la zona de la areola.
Riesgo de recidiva
Tras la extirpación quirúrgica de la glándula mamaria, la recidiva es infrecuente. Sin embargo, si persisten las causas subyacentes (como alteraciones hormonales, uso de medicamentos, anabolizantes o drogas), puede presentarse un nuevo crecimiento glandular. Por lo tanto, es fundamental investigar y tratar las causas antes de la intervención.
Además, en algunos casos además de realizar el tratamiento con liposucción se asocia la extirpación directa para evitar justamente la probabilidad de recidiva.
Recomendaciones específicas
Realizar una evaluación clínica completa que descarte causas hormonales o farmacológicas.
La cirugía es un procedimiento seguro que ofrece resultados satisfactorios cuando la lleva a cabo por cirujanos plásticos.
Mantener hábitos de vida saludables, el control del peso y la práctica de ejercicio, ayuda a conservar los resultados a largo plazo.
La ginecomastia va más allá de lo estético y puede afectar la confianza de quienes la padecen. El tratamiento quirúrgico es la opción para recuperar un tórax masculino y armónico, con resultados duraderos y naturales.






