Inicio Noticias Nutrición El estrés una...

El estrés una constante negativa de la calidad de vida y la piel

Nueve de cada diez españoles han sentido estrés en el último año y cuatro de cada diez lo han hecho de manera frecuente y continuada, según el Consejo General de Psicología de España. El estrés es una afección de salud que reviste gran importancia para la calidad de vida de los seres humanos con una influencia muy negativa que se refleja en muchos y muy diversos aspectos como puede ser la piel y, es uno de los elementos reconocidos como un desafío a superar tanto a nivel individual como profesional.

Para la Dra. Laura Llacuna, biomédica y psiconeuroinmunóloga, asesora médica del laboratorio Superlativa la mala gestión del estrés puede llevar a elevar tus niveles de cortisol y a desencadenar problemas de salud mental y física, incluyendo ansiedad, depresión, insomnio y enfermedades relacionadas con este problema. El cortisol es una hormona esteroide producida por las glándulas suprarrenales en respuesta al estrés, de hecho, se la conoce como la «hormona del estrés» porque desempeña un papel clave en la respuesta del organismo al estrés. Los niveles elevados de cortisol pueden provocar diversos síntomas, como aumento de peso, fatiga y cambios de humor.

Existe gran evidencia científica que relacionan el estrés y los problemas de piel. Si existe estrés se libera cortisol y un aumento de éste puede desencadenar inflamación, afectar la respuesta inmunitaria de la piel y ralentizar sus procesos naturales de reparación, lo que puede llevar a producción de sebo, inflamación y empeorar problemas cutáneos como el acné, la rosácea o la dermatitis.

Tratamiento

El cortisol se produce naturalmente en el cuerpo y cumple una serie de funciones importantes, añade la farmacéutica y nutricionista de la marca, Marta Hernández. Sin embargo, cuando se produce en exceso puede tener efectos muy negativos en nuestra salud. Algunas formas de reducir el nivel de cortisol en el cuerpo incluyen:

  • Practicar ejercicio regularmente: el ejercicio moderado puede ayudar a reducir los niveles de cortisol a largo plazo.
  • Dormir lo suficiente: la falta de sueño puede aumentar los niveles de cortisol. Trata de obtener al menos 7-9 horas de sueño cada noche.
  • Comer una alimentación variada y equilibrada: evita el consumo de alimentos procesados y elige opciones saludables como frutas, verduras, grasas saludables y proteínas magras.
  • Evitar el consumo excesivo de cafeína: la cafeína puede aumentar temporalmente los niveles de cortisol en el cuerpo. Trata de limitar tu consumo de cafeína a no más de 300 mg al día.
  • Escoger como complementos alimenticios los extractos de ciertas hierbas: en especial las hierbas adaptógenas, como la ashwagandha y la bacopa, han demostrado reducir el cortisol a través de su efecto moderador en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal.
  • Intentar evitar todo aquello que desencadena estrés.