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Acompañar y recuperar en el postoperatorio médico-estético

La recuperación tras una cirugía ya no se limita únicamente al periodo posterior de la intervención. El Dr. José Luis Martín del Yerro, jefe de unidad de Cirugía Plástica de la Clínica DEMYA, explica cómo el Quick Recovery Procedure (QRP) planifica y acompaña todo el proceso de recuperación del paciente para favorecer una evolución en el postoperatorio más segura y personalizada.

En realidad, la recuperación del paciente comienza incluso antes de la cirugía. Es un proceso que se planifica desde el momento en que se prepara la intervención. Nuestro método a compaña al paciente durante todas las fases del proceso quirúrgico. La preparación comienza antes de la intervención con información detallada sobre la cirugía, el equipo que participará en ella y las recomendaciones para una buena evolución. Además, esta fase incluye la preparación de la piel y una valoración preanestésica para adaptar la intervención a las características de cada paciente. «Todo está orientado a conseguir una recuperación más rápida y con los mejores resultados posibles.

Se apuesta por una cirugía precisa y adaptada a las necesidades de cada paciente, con el objetivo de minimizar el impacto sobre los tejidos y favorecer una evolución adecuada.

Seguimiento para recuperar antes y mejor

Uno de los aspectos diferenciales es el seguimiento cercano durante el postoperatorio. Es en el postoperatorio donde realmente marcamos la diferencia con respecto a otros equipos quirúrgicos. Desde las primeras horas tras la cirugía, el equipo controla la evolución del paciente, favorece la movilización progresiva y aplica medidas para reducir la inflamación.

La fisioterapia también tiene un papel relevante dentro del proceso, con técnicas como el drenaje linfático, que pueden iniciarse desde el mismo día de la cirugía o al día siguiente en función de cada caso. Además, el protocolo incluye un calendario de revisiones para controlar la evolución del postoperatorio, supervisar la inflamación y valorar el proceso de cicatrización. El paciente permanece siempre muy próximo al equipo quirúrgico, de enfermería y de fisioterapia. Esta comunicación continua favorece una recuperación más segura y eficaz.

Por último, el seguimiento incluye la valoración de la cicatrización y el apoyo de un equipo de medicina estética que incorpora tratamientos específicos, como determinados láseres u otros procedimientos, destinados a optimizar la calidad de la cicatriz y el resultado final.