La zona de la mirada es una de las primeras en las que se produce el envejecimiento. Con un total de 27 músculos involucrados, a diario se produce mucha gesticulación y con la piel fina, se propicia la aparición de líneas finas y arrugas de expresión. Según nuestras necesidades, podemos combinar distintos procedimientos como la cantopexia, la blefaroplastia o la reducción de bolsas, incluso pudiéndose combinar algunos entre ellos para dar a la mirada un aspecto más rejuvenecido y fresco.
La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y estética y directora médica de Eleca Clinic, explica las diferencias entre los procedimientos y cuándo recurrir a ellos.
Blefaroplastia
Éste es un procedimiento quirúrgico diseñado para eliminar el exceso de piel, grasa y músculo de los párpados superiores e inferiores. Esto mejora la apariencia de los ojos cansados y caídos, proporcionando una apariencia más joven y descansada. Es un procedimiento que se puede acompañar de la cantopexia o no dependiendo de la flacidez de la piel.
La profesional matiza que, en muchos casos la blefaroplastia de los párpados inferiores se realiza sin cicatriz visible. Esta se sitúa por dentro del párpado teniendo menos inflamación, menos hematomas y una recuperación más rápida.
Cantopexia
Es una técnica que eleva el canto lateral del ojo y da tensión. Se realiza a menudo en combinación con la blefaroplastia inferior para mejorar la forma y fortaleciendo el soporte del ojo y ayudando a corregir el descolgamiento. Es especialmente importante si se realiza una blefaroplastia con cicatriz externa y retirada del exceso de piel para evitar ojos redondeados.
Reducción de bolsas
Por último, encontramos las bolsas, de los que la doctora explica que, este procedimiento se centra en la eliminación de las bolsas de grasa acumuladas en los párpados inferiores y a veces en la zona interna del párpado superior. La reducción de bolsas ayuda a eliminar el aspecto hinchado y las ojeras, pero hay que valorar de una forma exquisita el vector negativo de la mejilla, se refiere a la falta de soporte o volumen en la de pómulos, que puede dar como resultado una apariencia hundida o caída en la región periocular. Si realiza una blefaroplastia inferior sin este concepto el resultado estético puede no ser óptimo, incluso si se corrigen las bolsas y la piel sobrante.






