Ayer, y hasta el próximo sábado, dio comienzo el 51º Congreso de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), un evento en el que más de 2.200 dermatólogos, de ellos 317 ponentes, se reunirán en Madrid bajo el lema “La piel, en el centro” para actualizar en las últimas novedades del sector.
En la presentación del Congreso, la Dra. Yolanda Gilaberte, presidenta de la Academia, expuso uno de los principales proyectos para los próximos años, el Plan de Sostenibilidad, que ya están implantando en todas sus actividades. “Se resume en tres compromisos. Uno es la sostenibilidad de los eventos y congresos de la AEDV, para hacer un uso responsable de los recursos, minimizar los residuos generados, etc. El segundo es la sostenibilidad en las actividades de I+D+i que se lleven a cabo, reducir la huella ambiental de la investigación dermatológica. Y, por último, intentar evaluar el efecto del cambio climático en la piel”, explicó. En concreto, se dispone a “promover estudios o trabajos de investigación que analicen la repercusión del cambio climático en la salud de la piel”, señaló la doctora, para determinar el alcance del calentamiento global en el órgano más extenso del cuerpo humano. El plan se completará con la “formación y sensibilización en sostenibilidad en el sector dermatológico”.
Junto con el Plan de Sostenibilidad, el Congreso va a poner el foco en la investigación. La vicepresidenta primera de la Academia, la Dra. Isabel Belinchón, destacó que la investigación “es el puente hacia el desarrollo de la especialidad”. La investigación dermatológica en España tiene un elevado prestigio internacional, en campos como el melanoma, la psoriasis o la dermatitis atópica.
Sin embargo, señaló que, “queremos seguir creciendo y teniendo relación con entidades de referencia como el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto de Salud Carlos III, y con las distintas fundaciones de los centros”. Para ello, en este encuentro, la mayor cita de la Dermatología en España, “queremos aprovechar la experiencia de investigadores ya más consolidados para que nos transmitan cómo ha sido su recorrido y nos aconsejen qué hacer para tener un camino de éxito en la investigación y en la innovación, para dar respuesta a las necesidades de los pacientes, nuevas y antiguas”, explicó la dermatóloga.






