El adelgazamiento rápido, sin entrenamiento de fuerza ni una correcta alimentación, hace perder músculo. Las consecuencias no solo afectan al rostro porque brazos, abdomen, muslos y glúteos también caen con aspecto envejecido, afirma la Dra. Beatriz Beltrán, médico estético.
Según cálculos de Goldman Sachs, los fármacos agonistas de GLP-1 dirigidos a la pérdida de peso y la diabetes podrían ser utilizados por hasta 70 millones de consumidores en todo el mundo en 2028, a medida que se vuelven más baratos y accesibles. Solo en los Estados Unidos Bank of América espera que 48 millones de estadounidenses (una séptima parte de la población) tomen GLP-1 en 2030.
Muchos de estos pacientes recurren a la medicina estética para abordar los efectos de la pérdida rápida de peso, porque con cualquier tipo de pérdida de peso, se pierde grasa visceral (alrededor de los órganos abdominales), grasa subcutánea [bajo la piel] y músculo. Sin embargo, la pérdida no es homogénea porque la genética determina cómo se distribuye la grasa corporal, independientemente de si se tiene un peso normal o existen kilos de más. Por eso, es difícil controlar dónde el cuerpo va a eliminar exactamente el exceso de grasa solo con una dieta.
Prevenir
Para evitar o retrasar ese declive una ingesta suficiente de proteínas y un entrenamiento de fuerza regular son esenciales durante la pérdida de peso. Y no todos los pacientes lo hacen.
En general, se pierde el volumen, la tersura y los contornos juveniles del cuerpo. Para no sufrir estas consecuencias lo ideal es ir poco a poco para que el cuerpo se vaya acostumbrando, aumentar la ingesta de proteínas de calidad y el entrenamiento de fuerza
Tratamientos contra la flacidez y restaurar volumen
Si se sufre flacidez y pérdida de volumen podemos emplear una combinación de tratamientos con radiofrecuencia, láser tensor, infiltraciones de ácido poliláctico y estimuladores de colágeno.
– Ácido poliláctico: Es el inyectable de moda para combatir la flacidez y remodelar el contorno corporal. El ácido poliláctico es un polímero súper seguro que se utiliza desde hace más de 20 años en medicina estética. Es un material reabsorbible de larga duración que induce la formación de colágeno nuevo y disminuye la destrucción del colágeno presente en la piel. Es el estimulador de colágeno más potente que tenemos en medicina y le respaldan muchos estudios científicos. Además, se comporta como un relleno dérmico que mejora la firmeza y aporta volumen donde es necesario. Para un efecto total solemos combinar infiltraciones de hialurónico con ácido poliláctico.
– Láser tensor: Este láser combina neodimio y erbio con un scanner para tensar la piel, elevar el contorno y aportar firmeza. Esculpe y estira la piel con un efecto lifting muy atractivo. Una alternativa rápida, segura y eficaz para reafirmar en tiempo récord.
– Aparatología que combina la tecnología HIFEM: para estimular músculo con electroestimulación, y radiofrecuencia que trabaja la flacidez. Se aconseja realizar 5 sesiones: 1 por semana de solo 30 minutos, sin dolor ni agujas ni ningún post tratamiento. Ideal para los pacientes que quieran reafirmar y recuperar el volumen perdido en un único tratamiento.
– Radiofrecuencia: El colágeno es el pilar que mantiene tersa la piel, pero a partir de los 25 años empezamos a perder un 4% anual. Para estimular su producción y aumentar el ‘Collagen banking’ son muy efectivas las técnicas basadas en el calor que estimulan la formación de nuevo colágeno. La radiofrecuencia monopolar capacitativa es la mejor inversión para envejecer bien a largo plazo porque retrae y tensa la malla de colágeno con un doble efecto. Al instante se observa el tensado de la zona y la compactación del tejido; pasados 3 meses se produce el pico de mayor firmeza.






