La Dra. María José Barrera es experta en Longevidad en la Clinique La Prairie y explica que, la crioterapia es una innovadora técnica para ralentizar el envejecimiento celular del cuerpo, reducir la inflamación y acelerar la recuperación de lesiones, ya que facilita el restablecimiento muscular de forma rápida y eficiente porque disminuye la producción de radicales libres y enzimas inflamatorias.
El deterioro celular comienza entre los 30 y los 35 años. Las células ya no se dividen de la misma manera y empiezan ciertos cambios hormonales. Comenzar a ocuparnos de estos temas a los 60 o 70 años es un poco tarde, por ello apostamos por la prevención.
Procedimiento
Se realiza sometiendo el cuerpo a temperaturas extremadamente bajas, de una forma breve y controlada. Consiste en exponer todo el cuerpo a -110ºC, entre 1 y 3 minutos, donde experimenta una sensación de frío seco superficial, sin llegar a sentir frío intenso ni malestar.
La intensidad del mismo será regulable y consensuada con el facultativo, siendo completamente seguro y no invasivo.
Beneficios
Esta técnica es bastante popular en el ámbito deportivo para alto rendimiento por sus beneficios en la recuperación muscular antes y después del esfuerzo físico. También son muchos los beneficios en personas que no practican deportes. En el cuerpo desencadena un proceso analgésico, antiinflamatorio, regenerativo y antidepresivo. Actúa garantizando un equilibrio y bienestar a nivel muscular, circulatorio y endocrino.
– Las temperaturas gélidas actúan a nivel cardiovascular, favoreciendo y potenciando la circulación sanguínea, lo que desencadena un aumento de oxígeno y nutrientes a los tejidos de nuestro cuerpo que genera como resultado un aumento de la renovación celular.
– Las bajas temperaturas aplicadas sobre la piel, generan en el cuerpo una liberación de endorfinas, responsables de reducir la inflamación y la sensación de dolor. Además, esta liberación de hormonas ayudará a la reducción del estrés, bajando los niveles de cortisol y mejorando el descanso por la noche.
Desde un punto de vista metabólico, el cuerpo expuesto a bajas temperaturas responde activando una serie de cadenas metabólicas que promueven la eliminación de toxinas y la ayuda a la reducción de grasa acumulada.
– Puede ayudar a mejorar la sintomatología de una gran diversidad de enfermedades y condiciones: desde migrañas y fatiga crónica, hasta dermatitis y otras afecciones de la piel, pasando por desequilibrios hormonales o varices y otros problemas circulatorios.
Cómo reacciona la piel al frío Al exponerse al frío intenso, la piel, especialmente la del rostro, experimenta una serie de reacciones fisiológicas. Al detectar la baja temperatura, el cerebro activa mecanismos de defensa para proteger los tejidos. Uno de estos mecanismos es aumentar la circulación sanguínea, lo que permite que una mayor cantidad de sangre, rica en oxígeno y nutrientes, llegue a ella. Como resultado, puede favorecer una regeneración y nutrición profunda desde el interior, aportando beneficios visibles y mejorando su vitalidad.
Contraindicaciones y postratamiento
No está indicada para cualquier persona. No es para quienes tienen enfermedades cardiovasculares, problemas de presión arterial, afecciones respiratorias o sensibilidad extrema al frío, deben evitar la crioterapia o consultar con un médico antes de someterse a esta práctica.
Es fundamental asegurarse de que la crioterapia sea supervisada por profesionales para evitar riesgos. Después del tratamiento es muy importante mantenerse bien hidratado, ya que esto ayuda al cuerpo a eliminar toxinas de manera más eficiente.
Además, se recomienda evitar la actividad física intensa inmediatamente después de la sesión; es preferible esperar al menos 2 horas antes de reanudar el ejercicio para permitir que el cuerpo se recupere completamente y maximizar los beneficios.






