Los tratamientos de estimulación de colágeno son cada vez más empleados en la Médica Estética, ya que pueden prevenir y tratar un gran abanico de manifestaciones externas del paso del tiempo, como la pérdida de firmeza en rostro, calidad de la piel y algún que otro tipo de patologías dermatológicas como las temidas marcas de acné.
Estimular la producción de colágeno es una de las formas más eficaces para tratar este cambio progresivo, así como retrasar su aparición y avance, explica la Dra. Almudena Royo especialista del IML Clinic.
Con el paso del tiempo, la producción de colágeno cambia, desestructurándose y haciendo imposible mantener el soporte adecuado. Esto provoca la deshidratación y desnaturalización de los tejidos faciales, propios del proceso natural del envejecimiento.
La flacidez facial manifiesta sus primeros signos hacia los 35 años, pero es a partir de los 20 cuando se ralentiza la producción de colágeno, específica la Dra. Royo. Si a esto se suman factores ambientales, como el sol, y factores externos como el tabaco o el estrés, incrementa la velocidad del envejecimiento celular y el estrés oxidativo. Por ello, es importante mantener en condiciones adecuadas la tasa de colágeno para evitar la laxitud de la piel, que deriva en una piel más fina y menos tensa.
Una de las soluciones más demandas para este caso son los inductores de colágeno, cada vez más empleado en la Medicina Estética. Entre sus ventajas se destaca que aporta naturalidad, sin modificar la estructura facial, mejorando la laxitud de la piel y potenciando la producción natural del colágeno, combinándolo con otros tratamientos híbridos de dermatología y aparatología, como las radiofrecuencias, láseres, etc.
La elección del inductor de colágeno adecuado es determinante. Éste depende de diversos factores, como el tipo de piel, el área a tratar, las expectativas del paciente o la edad. Cada tratamiento tiene sus propios beneficios y limitaciones, y es crucial consultar a un especialista para determinar cuál es el más adecuado según las necesidades individuales de cada paciente.






