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Estimuladores de colágeno, recuperar elasticidad y firmeza

La Dra. Yolanda Yunta, médico estético y directora de la Clínica Yunta-Jiménez (Alicante), nos habla del empleo de los estimuladores de colágeno que aportan a la piel del rostro factores que estimulan las células especializadas en su producción.

El colágeno es una proteína que se encuentra en todas las estructuras esenciales, como el hueso, músculos, ligamentos, etc., y, sobre todo, en la parte más profunda de la piel, la dermis.

Se organiza en fibras, y éstas son las responsables de su aspecto suave y flexible, con mayor elasticidad debido a que son capaces de retener agua y mantenerla hidratada, con tersura, volumen y juventud.

Tratamientos inyectables y aparatología

Lo ideal es combinar tratamientos, ya que cada uno puede utilizar una vía de estimulación diferente o incluso cada persona puede obtener un mejor resultado con unos u otros. La indicación debe basarse desde el principio en la historia médica y la observación del paciente.

Por ejemplo, si tenemos un paciente tomando anticoagulante elegiremos un tratamiento con menos puntos de inyección, o si tiene una enfermedad autoinmune o rechazo a otros productos no vamos a elegir un material inyectable sino aparatología.

Entre los estimuladores de colágeno en consulta podemos utilizar inyectables, hilos de polidioxanona y aparatología.

En cuanto a los inyectables que utilizamos en consulta tenemos la hidroxiapatita cálcica, el ácido poliláctico y lo más novedoso: la polidioxanona líquida.

La hidroxiapatita cálcica y el ácido poliláctico son dos de los estimuladores dérmicos más demandados, pero no se puede cometer el error de elegir al azar pensando que son lo mismo, porque el ácido poliláctico es un material sintético que con el tiempo puede ser absorbido por el cuerpo y la hidroxiapatita cálcica es un relleno que contiene un gel mezclado con microesferas, de estructura similar a la que se encuentra en los huesos y los dientes, por lo que se considera más biocomplatible.

Por otro lado, el ácido poliláctico lo elegimos, sobre todo, para recuperar el volumen en zonas deprimidas y arrugas, líneas faciales, pliegues, y líneas de marioneta. Y, además, al diluirlo conseguimos la cantidad suficiente para tratar grandes áreas y el contorno facial. Tarda entre una semana y unos meses en lograr el resultado definitivo y puede tener una duración, generalmente, más prolongada (2 años), pero en su contra diré que es un material menos biocompatible y su degradación es más lenta.

Con la hidroxiapatita cálcica, desde el mismo momento de su inyección, se pueden ver los resultados y devolver volumen a los pómulos o realzar el contorno facial y disimular arrugas progresivamente. Este estimulador lo elegiremos cuando queramos un resultado desde inmediato a mantenido en el tiempo, y también para personas que por su historia clínica puedan ser más proclives a desarrollar granulomas, eligiéndolo a favor de la biocompatibilidad. Su duración puede ser menor, alrededor de 1 año.

Tengo que señalar que existen otros productos que hemos incorporado a nuestra clínica, como un inyectable líquido con la composición parecida a los hilos reabsorbibles y que, al diluirlo en suero, disponemos de 6 cc (parecido en cantidad a poliláctico) y, a diferencia de los anteriores, puede utilizarse con bastante facilidad, incluso en párpados, sin demostrar ninguna reacción adversa hasta el momento.

Los hilos de polidioxanona producen el mismo resultado en cuanto a estimulación, pero a su vez tienen el componente de tracción, lo que les confiere un extra en la piel flácida y reposición de tejidos.

En cuanto a plataformas de energía que estimulan el colágeno tenemos la radiofrecuencia bipolar tradicional, la luz pulsada y nuestra última adquisición que es la radiofrecuencia con microagujas, que consideramos que es buena parte del futuro de la medicina estética. El procedimiento se realizará con la introducción de microagujas hasta la dermis, lugar donde se produce el colágeno sin dañar las estructuras superiores, y ahí se liberará la energía necesaria para estimular el colágeno sin necesidad de introducir otro producto químico.