Es fundamental entender que la protección solar es una medida esencial que debe mantenerse durante todo el año, no solo en los meses de verano. La exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol representa un riesgo continuo, independientemente de la estación o el clima, y puede causar daños cutáneos significativos.
La incidencia de este tipo de cáncer en España, lejos de disminuir, se mantiene: cada año se diagnostican más de 78.000 nuevos casos en nuestro país. Además, los casos han aumentado un 40% en los cuatro últimos años y, a pesar de ser de los más prevenibles, el 1,7% de la población europea tiene la enfermedad, según datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).
“La exposición a los rayos UV del sol es la principal causa de cáncer de piel, incluidos los tipos más peligrosos como el melanoma. La prevención y la detección temprana son claves para reducir significativamente el riesgo y aumentar las posibilidades de un tratamiento exitoso”, explica la Dra. Paloma García-Piqueras, dermatóloga de IML Clinic.
Detectar el cáncer de piel en sus etapas iniciales puede marcar la diferencia en el tratamiento y las posibilidades de recuperación. Los melanomas detectados temprano tienen una tasa de supervivencia mucho más alta que los detectados en etapas avanzadas. Los signos de alerta incluyen asimetría en lunares, bordes irregulares, variaciones de color, diámetro mayor a 6 mm y cualquier cambio en tamaño, forma, color o textura de un lunar existente. Si se detecta una lesión sospechosa, el dermatólogo puede realizar una biopsia para determinar si es cancerosa, y los tratamientos pueden incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia y/o terapia dirigida.
La prevención del cáncer de piel es una responsabilidad que todos debemos asumir. Adoptar medidas preventivas adecuadas y mantener una rutina de cuidado de la piel durante todo el año puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar esta enfermedad. “Es fundamental educar a la población sobre la importancia de la protección solar constante y los peligros de los rayos UV, independientemente de la temporada, para mantener una piel saludable y prevenir enfermedades graves”, puntualiza la Dra. García-Piqueras.






