Ante la alerta producida por el caso de la mujer que ha terminado ingresada en la UCI de un hospital de Zaragoza con diagnóstico de botulismo iatrogénico, una intoxicación aguda que puede llevar a la muerte ya que puede paralizar algunos músculos y afectar al tragar y al respirar, el Dr. Carlos Gómez, médico estético, aclara que:
Ante cualquier tratamiento médico estético, por más que lo realice un profesional con experiencia, pueden suceder eventualidades y complicaciones. El hecho de tocar un vaso sanguíneo con una aguja en un tratamiento estético -por mínimo que sea- podría producir un reflejo llamado, vasovagal que puede producir una pequeña bradicardia (el corazón late menos de 60 veces por minuto). En la mayoría de los casos, esta es perfectamente reversible de forma automática, pero también podría requerir de asistencia.
Son esas complicaciones las que marcan la diferencia entre un buen profesional y centro médico. Tratarse en un centro médico con su registro sanitario correspondiente y su unidad asistencial U 48 es fundamental. Esto es lo que asegura que en ese lugar va a haber los medios y recursos para poder solventar ese tipo de complicaciones si se produjeran.
Botulismo
En el caso al que nos referimos, se ha señalado que la paciente tuvo una complicación por botulismo, y esto puede suceder por dos motivos: la primera opción es que la persona que administró el tratamiento no supiera de dosis máximas, provocando una sobredosis que efectivamente, puede producir una disminución de la ventilación y provocar un fallo cardio-respiratorio. La segunda opción sería que en el momento de infiltrar la dosis se haya hecho directamente de forma intravascular y la toxina haya ido directamente al riego sanguíneo.
Sea como sea, ahí también radica la importancia de acudir a un profesional con formación y experiencia contrastada, porque este sabrá en qué plano inyectar y qué cantidad.






