La Dra. Conchita Pinilla, cirujano plástico, estético y reparador, explica todo lo que es necesario saber sobre la criolipólisis, un método efectivo y seguro contra la grasa localizada.
Con la criolipólisis y utilizando una aparatología seria se puede conseguir una reducción en torno al 30% de la grasa y un grosor de aproximadamente 3 centímetros de la zona donde se ha colocado el aplicador y se realizará la succión para una posterior congelación de la grasa y eliminación a través del organismo, sin incisiones.
Tipo de pacientes
Es perfecta para adiposidades no muy relevantes (en este caso la indicación sería la liposucción) en flancos, espalda, abdomen y rodillas, en pacientes con un peso normal o ligero sobrepeso en zonas que no responden a la dieta y que se desean eliminar. También cuando no es necesario hacer un estiramiento posterior. Además, para que el tratamiento funcione hace falta el compromiso del paciente de mantener una disciplina deportiva y nutricional durante el mismo y después.
Una de las características de este tipo de tratamientos cuando los realiza un profesional cualificado con equipos de calidad es su seguridad: cuando la criolipólisis es de calidad realiza una succión suave que no provoca hematomas y un cuidado de la piel superficial exhaustivo, que hacen que sea prácticamente imposible una afectación de la piel por congelación. Esto, en cambio, sí puede ocurrir con una que no sea de calidad: puede producir lesiones por congelación, irritación cutánea por el frío intenso y poco controlado y por la succión excesiva, moraduras e incluso ampollas. Otro factor que las diferencia es el precio: cuando resultan baratas, con un precio por debajo de la media, se requieren varias sesiones para que el resultado sea evidente, y no siempre llega. En cambio, con una de referencia, suele ser notable en una sola sesión.
El futuro
Según la Dra. Pinilla lo que está por llegar son los tratamientos con varias energías combinadas, tanto de frío como de otro tipo de aparatología, centrándose en una recuperación más rápida y una mejor respuesta de la piel y una mejor retracción (y mayor tensión de la zona, por tanto).






