La Dra. Angie Bech, médico estético de DEMYA, explica qué tratamientos corporales permiten mejorar firmeza, grasa localizada y calidad de la piel incluso en las semanas previas al verano, siempre desde un enfoque progresivo y personalizado.
El enfoque de la medicina estética corporal ha evolucionado hacia un modelo basado en la personalización y la mejora global del tejido. No se trata únicamente de reducir volumen, sino de mejorar la calidad de la piel y la armonía del contorno corporal. «La clave no es encontrar un tratamiento milagroso, sino realizar un diagnóstico preciso y diseñar una estrategia personalizada», señala la Dra. Bech.
Hoy en día, cada paciente presenta una combinación distinta de flacidez, grasa localizada, celulitis o retención de líquidos, lo que hace imprescindible adaptar el tratamiento a cada caso.
Tratamientos según cada necesidad corporal
La medicina estética cuenta actualmente con diferentes tratamientos que permiten abordar cada caso de forma específica, siempre en función del diagnóstico previo.
«En la práctica clínica, lo más frecuente es que varios de estos problemas coexistan y deban tratarse de forma combinada», señala la doctora.
- Flacidez: los tratamientos más eficaces son aquellos que estimulan la producción de colágeno y elastina. La radiofrecuencia monopolar o fraccionada ayuda a mejorar la firmeza de la piel y redefinir el contorno corporal de forma progresiva.
2. Grasa localizada: para los depósitos resistentes a la dieta y el ejercicio se utilizan tecnologías como la criolipólisis o la radiofrecuencia fraccionada en profundidad, que permiten remodelar zonas como abdomen, flancos o muslos de forma no invasiva en pacientes seleccionados.
3. Retención de líquidos: la presoterapia y los protocolos de drenaje linfático ayudan a favorecer la eliminación de líquidos acumulados, reduciendo la hinchazón y mejorando la sensación de ligereza.
4. Celulitis: las ondas de choque son una de las técnicas más utilizadas para mejorar la microcirculación y la calidad del tejido. Combinadas con radiofrecuencia, permiten mejorar la textura cutánea y el aspecto de piel de naranja.
5. Problemas circulatorios leves: en estos casos se recomiendan abordajes combinados que incluyan hábitos saludables, ejercicio físico y técnicas destinadas a mejorar la microcirculación y la sensación de piernas cansadas.
Un cambio de mentalidad en el paciente actual
El perfil del paciente ha evolucionado hacia una demanda de resultados más equilibrados, centrados en mejorar aspectos concretos de la silueta y la calidad de la piel. Las consultas más habituales siguen relacionadas con la grasa localizada, la flacidez y la celulitis, siempre en combinación con hábitos de vida saludables.
«El paciente busca cada vez más resultados naturales, orientados a sentirse mejor consigo mismo sin perder su esencia», finaliza la Dra. Bech.






