La Dra. Mª Soledad Lagüéns es médico estético, directora médica de la clínica que lleva su nombre, ex presidenta de la Asociación de Médicos de Medicina Estética de Sevilla (AMMES) y, actualmente, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME):
La medicina regenerativa es el campo de la medicina que se basa en la restauración de la función y/o estructura de los tejidos centrándose en la capacidad innata del organismo para autorregenerarse y potenciar esta capacidad.
En Medicina Estética utilizamos productos del propio organismo como el plasma rico en plaquetas, las células mesenquimales y los exosomas, tanto propios como biocompatibles.
Para todos los profesionales dedicados a este campo estas herramientas son importantísimas porque intentamos que los tratamientos que hacemos no dejen una huella estética negativa.
Con la Medicina Regenerativa se nos ha abierto un nuevo campo con la capacidad de tratar el envejecimiento de una forma saludable y con productos autólogos (PRP, células mesenquimales, autoexosomas) o de ingeniería genética (exosomas aprobados sólo para aplicación tópica), sin utilizar productos químicos y minimizando los efectos adversos.
Cuando utilizar cada uno
En qué momento utilizar cada uno de los tratamientos autólogos dependerá de la edad del paciente y del problema a tratar. Para aquellas personas jóvenes con edades alrededor de 30-35 años, que desean cuidarse y prevenir el envejecimiento cuando aparecen sus primeros signos, utilizaría el Plasma Rico en Plaquetas (PRP), considerado un medicamento por la AEMPS (Agencia Española del Medicamento). No es un relleno, sino un freno al proceso del paso de los años, porque al utilizar alta dosis de los propios factores de crecimiento, la piel se mantiene más tiempo joven.
Aplicaría los autoexosomas cuando necesitamos mayor potencia, porque con este procedimiento utilizamos vesículas que parten de las membranas celulares y están llenas de factores de crecimiento entre otros componentes a más concentración de la que tiene el PRP, por lo que los efectos serán superiores en un tejido más envejecido a partir de 50 años.
También se pueden emplear para regenerar heridas o como reparador de la piel, por ejemplo en el caso de los láseres que, además, verán potenciados sus resultados.
Las células mesenquimales a partir de 60 años o envejecimiento prematuro, porque cuando se extraen del tejido graso del paciente, no sólo aplicamos los factores de crecimiento antes mencionados, sino que incorporamos otros elementos como son la fracción vascular estromal, las propias células mesenquimales en sí y los exosomas. Todo ello favorece la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), el crecimiento epidérmico, la estimulación de los fibroblastos (células que producen las fibras de colágeno y elastina) y otros, por citar alguno de sus efectos.
Tiene excelentes resultados, por ejemplo, en el cuero cabelludo contra las alopecias, especialmente en la androgenética.
En cuanto al tratamiento facial, al mismo tiempo que extraemos tejido graso para procesar e implantar estas células mesenquimales, se puede realizar transferencia de grasa intacta para dar volumen si se necesita, obteniendo así un rejuvenecimiento más completo.
La revolución de los exosomas en Medicina Estética
Desde sus primeros estudios, cuando se aplicaron para tratar heridas crónicas o en intervenciones ginecológicas, se vio que aceleraban mucho la curación incluso en tejidos isquémicos, como las úlceras crónicas y se observó su gran utilidad. Son muy interesantes para tratar el envejecimiento o en la reparación y regeneración de esas micro heridas que se hacen con el uso de la aparatología (láser o radiofrecuencia fraccionada), porque se crea un colágeno de mayor calidad.
Exosomas y autoexosomas
Al hablar de exosomas en general, nos referimos a los provenientes de animal o vegetal que se purifican, esterilizan y su utilización es de uso tópico. Los autoexosomas, en cambio, son los provenientes de la propia sangre del paciente. Su capacidad de regeneración para procedimientos médico-estéticos es mayor, ya que la cantidad obtenida es más elevada y, además, se pueden inyectar, lo que aumenta su efecto. Esto ha supuesto una revolución para su uso en Medicina Estética. Destacar, también, la inexistencia de efectos adversos al provenir del plasma propio, por ello está totalmente legalizado como inyectable. Cuando se apliquen los exosomas de cualquier otro origen se tendrá que hacer como uso tópico.
Aspectos legales y formación continuada
Como los autoexosomas provienen del propio paciente, a fecha de hoy, no existe ningún problema legal para su utilización como inyectable. Por supuesto, su uso es inmediato tras su extracción y preparación. Los exosomas de origen vegetal o animal tienen fecha de caducidad, como cualquier otro producto sanitario. En el caso de los vegetales hay que reconstituirlos, ya que el polvo y el diluyente vienen por separado y una vez mezclados se utilizan de inmediato. Hay que tener en cuenta la importancia de la formación específica y continuada para poder aplicar estos tratamientos autólogos de forma óptima.
Desde hace dos años, los profesionales médicos tenemos en España un dispositivo específico para la correcta obtención estandarizada de las células mesenquimales derivadas del tejido graso. Se requiere de formación específica antes de la adquisición y comienzo de su utilización.
En cuanto a los autoexosomas, una vez que se realiza el procedimiento de obtención del PRP, se tiene que hacer una ultrafiltración con un filtro patentado de reciente introducción en España, del que salen los autoexosomas concentrados.
Condiciones previas al tratamiento de Medicina Regenerativa
Primero realizaremos la historia clínica del paciente (ya que es un procedimiento médico), junto con una analítica y una serología de virus para conocer si es apto o no. Asímismo, se evaluarán las contraindicaciones, en general enfermedades agudas, infecciosas, cancerosas y disfunción plaquetaria.
Analizaremos en qué fase de envejecimiento nos encontramos y elegiremos el tratamiento más adecuado para cada paciente. No podemos olvidar que se pueden combinar con otras técnicas de rejuvenecimiento.






