La Dra. Beatriz Beltrán, médico estético, explica cómo el rosto cambia con el paso del tiempo y el impacto de los movimientos repetitivos al levantar las cejas, sonreír, fruncir el ceño o reír, expresiones que producen líneas de expresión en el rostro. En la juventud, estas líneas finas desaparecen al dejar de hacer el movimiento, pero a medida que envejecemos viran en arrugas permanentes.
Paso del tiempo
Las líneas de expresión son superficiales y tenues y suelen crearse en la juventud por movimientos y factores como el daño solar y la deshidratación. Las arrugas son más profundas y pronunciadas y se hacen visibles con el tiempo. Las primeras líneas de expresión aparecen a los 20 años y suelen ser las líneas horizontales que cruzan la frente al levantar las cejas. A los 30, surgen las patas de gallo alrededor de los ojos, no solo por reír, sino también por el daño solar y por entrecerrar los ojos bajo la luz solar intensa. A los 40 y 50 años, aparecen aún más líneas de expresión, debajo de los ojos y alrededor de la boca, que se hacen más visibles a medida que se profundizan. A partir de los 60, suelen aparecer arrugas por todo el rostro, las más prominentes de más de 2 mm de profundidad.
Prevención y tratamiento
- Rutina cosmética: Recomiendo incorporar los retinodes porque aumentan la producción de colágeno y elastina y no solo previenen la aparición de líneas de expresión y arrugas, sino que también puede tratarlas. Antioxidantes como las vitaminas C y E o el té verde neutralizan los radicales libres y previenen el daño celular. Los péptidos son pequeñas moléculas proteicas muy útiles para mejorar la apariencia de líneas de expresión y arrugas.
- Protección solar: La radiación UV daña el ADN, aumenta la producción de radicales libres y causa muchos signos de envejecimiento cutáneo, como líneas de expresión y manchas. Recomiendo aplicar un protector de amplio espectro a diario.
- Tratamientos combinados: A veces, cuando tratas las arrugas de expresión, salen las de deshidratación. Por eso trabajo con una técnica que mezcla los neuromoduladores con ácido hialurónico para lograr así que la piel esté más elástica e hidratada. En frente, cejas y mejillas es muy frecuente tener estos dos tipos de arrugas. Por eso recomiendo trabajar la piel con tratamientos que aumenten el collagen banking, como la radiofrecuencia o el láser, con otros capaces de borrarlas a nivel superficial. Este combo a dos niveles es muy efectivo y hay que tenerlo en cuenta justo al realizar el diagnóstico. No es fácil y requiere destreza porque las arrugas de deshidratación son tan finitas que necesitan un ácido hialurónico específico y una técnica depurada muy precisa. Para ello es fundamental contar con un buen diagnóstico y ponerse en manos de médicos expertos que determinen la dosis exacta a administrar y cómo hacerlo. Si se hace bien, el resultado es espectacular, concluye la Dra. Beltrán.






