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Tratamientos con láser para una piel radiante en invierno

La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y estética y directora médica de Eleca Clinic, destaca que los tratamientos con láser se destacan por su efectividad para obtener una piel luminosa y reducir las manchas. El láser CO2 fraccionado, el láser Erbio y la Luz Pulsada Intensa o IPL son tres de las opciones más populares.

Láser CO2 Fraccionado

El láser CO2 fraccionado es un tipo de láser ablativo que utiliza una longitud de onda de 10,600 nm. Este láser es particularmente efectivo para tratamientos de rejuvenecimiento de la piel, eliminando capas superficiales dañadas y promoviendo la regeneración.

Dentro del láser CO2 fraccionado, existen distintas versiones, como por ejemplo su versión ablativa completa o en su versión fraccionada y con esta última se pueden obtener recuperaciones más cortas, pero con las ventajas de este láser.

Este destaca por su capacidad de penetrar en las capas más profundas, la mejora de la textura de la piel es notable y por la energía que deposita en dermis se produce una activación del fibroblasto que regenera la producción de colágeno, elastina y mucopolisacáridos. Con esta acción es muy utilizado para regenerar cicatrices tanto a nivel quirúrgico como cicatrices de acné.

También tiene aplicaciones de tipo quirúrgico para extirpar lesiones benignas o incluso realizar cortes a nivel cutáneo con el manípulo puntiforme de especial indicación en las blefaroplastias.

El láser CO2 fraccionado además es eficaz para cicatrices quirúrgicas, mediante la aplicación del láser mejora tanto el grosor como la anchura de la cicatriz y lo mismo se puede aplicar de cara a las cicatrices de acné y ayuda a desvanecer manchas solares y léntigos.

Una de sus grandes ventajas es que destaca por su alta efectividad en la activación y revitalización de la piel, reducción de arrugas, aumento del grosor dérmico. Si se aplica en versión fraccionada se puede ajustar la dosis de energía y obtener resultados con recuperaciones más cortas. Es muy versátil ya que se puede adaptar tanto a los distintos tipos de piel como a los fototipos.

Láser Erbio

El láser de erbio o Er:YAG es un láser ablativo que se utiliza sobre todo en tratamientos para la piel. Su longitud de onda (2.940 nm) se absorbe a nivel de la piel por el componente de agua de esta. Su acción se sitúa en las capas más superficiales.

Es un láser que elimina parte de la epidermis, la capa más superficial de la piel y muy poca parte de la dermis. Esto último hace que promueva la formación de colágeno y que inicie la regeneración de la piel.

Una de sus grandes ventajas es que como todos los láseres es altamente precisos y con los manípulos permite ser muy exacto tanto en la zona de tratamiento como en la cantidad de energía que se deposita. De este modo cuida del daño térmico a los tejidos que rodean la zona de tratamiento.

Además, mejora la textura de la piel, reduce arrugas y cicatrices tanto postcirugías como las cicatrices de acné. Por la parte ablativa se pueden tratar lesiones cutáneas benignas. Unido a eso, ayuda a eliminar manchas solares, aunque a veces precisa de complemento de láser para manchas.

Si hablamos del tiempo de recuperación, éste tiene un periodo relativamente corto en comparación con otros láseres ablativos. Los resultados son visibles casi desde el principio y es bastante cómodo y con pocas molestias.

Luz Pulsada Intensa (IPL)

La última de las opciones de láser es la luz pulsada intensa (IPL).  Es una tecnología que emite una amplia gama de longitudes de onda de luz (entre 500 y 1200 nm) en pulsos cortos. A menudo se utiliza en tratamientos estéticos para mejorar la apariencia de la piel y tratar diversas afecciones cutáneas.

No se trata de un láser específico sino de muchas ondas y se emplea para la mejora de la apariencia de la piel sin realizar reactivación cutánea ni eliminación de las capas superficiales ya que no es ablativa. Según el modo de empleo o de uso se pueden tratar diferentes condiciones de la piel como las manchas o las venitas faciales, pero siempre dependiendo del fototipo de piel y del estado cutáneo más o menos moreno, más o menos hidratado.

En cuanto a sus usos, se aplica principalmente para eliminar o suavizar las manchas en la piel, eliminar rojeces por lo que es idónea para el tratamiento de ciertas afecciones dermatológicas como el acné o la rosácea. También se emplea para reducir el período en el que la cicatrices, posteriores a una cirugía, se vuelven rojizas obteniendo mejores resultados en el postoperatorio.

Los tiempos de recuperación son muy cortos y los pacientes pueden retomar sus actividades diarias de forma prácticamente inmediata. Y por su versatilidad se pueden realizar tratamientos en casi todos los pacientes excepto en los de piel muy oscura. A medida que se realizan tratamientos los resultados son más graduales y en algunos pacientes esta es una opción ventajosa.