El papel del metabolismo como impulsor de enfermedades neurodegenerativas que afectan directamente a la longevidad y la calidad de vida del ser humano como es el caso de la enfermedad de Parkinson. El estudio (Alteraciones en el complejo mitocondrial 1 conducen al Parkinson progresivo), publicado en la revista Nature, cambió el paradigma de la enfermedad descrito hasta la fecha.
Esta es la línea de estudio que ha seguido Patricia González, neurocientífica y experta en Enfermedad de Parkinson, profesora titular de la Universidad de Sevilla e Investigadora Principal del grupo de investigación “Bioenergética y Metabolismo en la Enfermedad de Parkinson”. Su trabajo ha desarrollado un modelo preclínico de la enfermedad de Parkinson que reproduce la patología observada en humanos, su relevancia ha cambiado todo lo sabido de esta enfermedad.
Entre sus descubrimientos ha podido asegurar que las neuronas afectadas por el Parkinson no mueren sino que, simplemente, dejan de liberar dopamina. El mismo estudio también explica que, aunque tradicionalmente se asociaba la aparición de síntomas motores con la falta de dopamina en el estriado de las neuronas, esta sintomatología se relaciona con la pérdida de en la llamada «sustancia negra» del cerebro.
Sus investigaciones la han hecho merecedora del Premio COSCE a la Difusión de la Ciencia 2026 en la categoría Joven.






