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La prevención como prioridad para la longevidad

La prevención de las enfermedades debe convertirse en una prioridad para los gestores sanitarios de cara a conseguir un envejecimiento saludable. Esta es una de las principales conclusiones del Longevity World Forum, la cumbre mundial del envejecimiento que acaba de celebrarse en Madrid.

“Necesitamos prevenir el envejecimiento antes de que aparezcan las enfermedades. El objetivo debe ser invertir tiempo en prevenir en lugar de perderlo en tratar enfermedades”, explicó Nir Barzilai, director del Institute for Aging Research del Albert Einstein College of Medicine, quien ofreció la conferencia inaugural ¿Cómo morir joven a una edad muy avanzada? en la que presentó algunas investigaciones con centenarios.

El investigador insistió en la importancia de los hábitos de vida saludables. “Debemos dedicar tiempo a optimizar la salud en lugar de tratar enfermedades. No podemos maximizar, pero sí optimizar el ejercicio, la dieta, el sueño y las conexiones sociales”, añadió al tiempo que ha lamentado que no se incluyan contenidos sobre nutrición, ejercicio y sueño en todas las facultades de Medicina.

En la misma línea se expresó Felipe Sierra, director científico de la Hevolution Foundation, quién abordó en su ponencia el cambio de paradigma de la gerociencia. “Inicialmente la idea era conectar la biología del envejecimiento con la enfermedad, pero ahora el verdadero objetivo es conectar la biología del envejecimiento con la salud. Debemos poner la salud por delante y no las enfermedades”, comentó.

La fragilidad puede modificarse

Mientras que Leocadio Rodríguez Mañas, jefe de servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Getafe, abordó la relación entre fragilidad y envejecimiento. “Lo que marca el envejecimiento saludable no es la edad, sino la funcionalidad y hacer lo que uno quiere hacer. Uno no se hace viejo el día que hace 65 años, el envejecimiento es un proceso que tiene lugar a lo largo del tiempo”, explicó. Además, Rodríguez destacó la necesidad de un abordaje personalizado a las características de cada paciente. “Según como esté el sujeto los objetivos son distintos: prevenir, retrasar o tratar. La fragilidad es un concepto global que se puede modificar. Si ya ha pasado llegas tarde, hay que actuar antes”, añadió.